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Bajo presión, Trump enfrentó a los medios como presidente electo

El magnate contestó preguntas de periodistas, en medio del escándalo por la filtración de un documento con información de su vida privada.

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11/01/2017 - En su primera conferencia de prensa como presidente electo, Donald Trump invitó a ver como "un activo" y no como un problema su sintonía con el ruso Vladimir Putin a la vez que defendió su gabinete, lleno de millonarios, para ver "si algún vez hacemos buenos negocios para el país en vez de buenos discursos".

La conferencia, la primera en seis meses, arrancó con otras definiciones. Como el reconocimiento de que "pudo haber hackeo ruso" durante las elecciones que lo convirtieron en presidente. Pero que, en todo caso, la culpa fue de los demócratas.

"Ellos no supieron proteger los sistemas de informática de su Comité", dijo. "En cambio, no pudieron entrar al de los republicanos", insistió.

Se abstuvo de revelar si esa sospecha tendría algún peso o efecto en la relación con Moscú. "No se qué relación tendremos. Pero espero que sea positiva", añadió.

Sí desechó por completo el informe de un supuesto agente de inteligencia según el cual los rusos tienen "información comprometedora" para extorsionarlo como presidente.

"Es una bajeza, una porquería decir eso y la prensa jamás tendría que haberlo publicado", disparó. "Son todas noticias falsas. Son cosas mentirosas", dijo. "Sobre el pirateo, creo que fue Rusia, pero también creo que hemos sido pirateados por otros países, otras personas", afirmó.

Sobre acciones de gobierno: insistió en que el Obamacare, el principal legado de Barack Obama, es "un desastre" y que sí habrá "muro con México" en la frontera. Y que lo pagará México. "Hay muchas formas de pagarlo. Y lo pagará", dijo, en forma enigmática.

La conferencia de prensa avanzó con cierto desorden y ansiedad. En medio irrumpió su abogada, Sheri Dillon, para dar cuenta de que el futuro presidente se aparta por completo de los negocios de su imperio.

Un nuevo capítulo

"¿Estamos acaso en Alemania nazi?", tuiteó Donald Trump horas antes de que empezara su primera conferencia de prensa como presidente electo.

Convocada semanas atrás para explicar lo que hará con sus negocios mientras sea presidente y lo que hará su familia de multimillonarios, el llamado cobró intensidad con las demandas sobre sus planes de gobierno y, sobre todo, con el escándalo de favores y extorsión con el Kremiln.

Un nuevo capítulo que acaba de estallar y que provocó su airada reacción en plena madrugada.

Básicamente lo que sostiene el informe que lo hizo enervar es que el Kremlin posee información personal y financiera sumamente comprometedora y que con eso bajo el brazo tiene herramientas para presionarlo y extorsionarlo mientras esté en la Casa Blanca.

"Todo es una vil mentira", dijo Trump por Twitter. El informe en cuestión no fue corroborado ni ratificado por la inteligencia norteamericana, que, sin embargo, le dio cierto crédito por la fuente de la que proviene.

El autor no podría tener una historia más truculenta. Es un ex espía de los servicios de inteligencia británicos -el MI6- que fue contratado primero por los republicanos y, luego, por los demócratas. Siempre para que anduviera olfateando y buscando información sensible.

El agente se despachó con un dossier en el que da cuenta de negocios comprometedores de Trump con los rusos así como de comportamientos escandalosos en lo personal. Entre ellos, fiestas privadas con prostitutas en el hotel Ritz de Moscú.

Esos son los datos que se conocen. Las fuentes que accedieron al dossier aseguran que hay más.

La otra parte del informe alude a lo que los rusos podrían hacer con eso. Entre otras cosas, apunta a lograr que Trump, desde la Casa Blanca, se muestre más proclive a las posiciones de Moscú en el escenario internacional. Por ejemplo, que poye la política de Moscú en Ucrania.

El informe lleva días dando vueltas por esta ciudad. Su existencia era comentada en medios políticos. Tanto así que la inteligencia norteamericana decidió hacerlo conocer al presidente Barack Obama, primero, y al futuro presidente, Trump, después.

El informe trascendió finalmente a la prensa, que lo hizo público, y eso fue lo que provocó el nuevo estallido de Trump y su diatriba por Twitter.

A las 11 (las 13 en la Argentina) comenzó la conferencia de prensa en la que el magnate aludirá, seguramente, a esta entre otras tantas cuestiones. En capitales del mundo, de hecho, hubo impacto en los negocios a la espera de definiciones del futuro presidente de este país.

En los últimos días Trump se mostró especialmente lacónico en sus apariciones y con aire de estar nervioso. Tanto lo que diga hoy como su lenguaje corporal será cuidadosamente analizado.
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