Mundo ¿Doble moral?

El líder en fabricación de microchips Intel se alía con Trump

La empresa buscaría aprovechar algunas coincidencias para apoyar a Trump a cambio de favores.

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16/02/2017 -

Mientras buena parte de Silicon Valley se rebela y manifiesta ante las controvertidas políticas del nuevo presidente Trump, hay una empresa cuya posición de ambiguedad es un buen ejemplo de intriga palaciega. Estamos hablando de Intel.

Tan pronto forman parte del grupo de 130 empresas que se oponen a las medidas regulatorias de inmigración, como que aparecen en el despacho oval para felicitarse mutuamente por lo buenos que son.

Así es como nos encontramos con la foto que la semana pasada se sacaron Brian Krzanich el CEO de Intel y el presidente Trump, confirmando la creación de una nueva fábrica de microchips en Arizona (EE.UU.) con una inversión de 7.000 millones de dólares, que teóricamente dará trabajo a 3.000 estadounidenses.

Un acuerdo que beneficia las políticas ultraestadounidenses de Trump, y refuerza la imagen de compromiso de Intel.

El único problema es que la inversión de Intel aparentemente tiene poco o nada que ver con Trump, porque la factoría en cuestión -la Fab 42- comenzó a construirse en 2011.

Esta operación de estética empresarial en la Casa Blanca va acompañada -pero eso no se hace público- de una petición de reducción de impuestos, subsidios federales, regulaciones más laxas y lo que es más grave, esconde la presión de Intel para levantar el veto a los minerales de sangre.

Intel lleva mucho tiempo haciendo lobby en Washington para levantar la prohibición de comerciar con “minerales de sangre”. Esto es: tantalo, tungteno, oro y el famoso coltán. Buena parte de estos recursos provienen de minas de la Republica Popular del Congo donde la guerra civil encubre el contrabando de estos preciados minerales extraídos de forma inhumana.

Un borrador filtrado confirma que se espera que Donald Trump firme una orden ejecutiva que elimine restricciones a la compra de “minerales de sangre” en breve, lo que supondría un enorme beneficio para Intel que por cierto el año pasado despidió a 12.000 trabajadores por la reducción de demanda de PC. Pero eso tampoco salió en la foto.

Fuente: http://clipset.20minutos.es