Grecia se prepara para lo peor mientras los rumores sobre el default se multiplican
Grecia afronta con miedo los siguientes días. El dinero necesario para sobrevivir está otra vez en entredicho y los rumores sobre una inminente bancarrota se multiplican en las últimas horas.
[Publicado el 19/09/2011] - Según fuentes gubernamentales en Atenas, los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) se mostraron especialmente duros con su homólogo griego, Evangelos Venizelos, durante su reciente reunión en la ciudad polaca de Breslavia. "Han perdido la paciencia. No quieren oír más excusas o declaraciones de intenciones. Sólo quieren hechos", dijo un colaborador de Venizelos. La UE sólo aceptará ya medidas claras aprobadas por el Parlamento; si no, no liberarán los fondos, agregó. Y si el dinero no fluye, Grecia quebrará en octubre.
Las malas perspectivas obligaron al primer ministro griego, Giorgos Papandreu, a interrumpir su previsto viaje a Estados Unidos. La prensa griega comentó la situación con una comparación macabra: "A los cuidados intensivos o a la morgue", resumía el diario "To Vima" las opciones de aprobar las medidas de ahorro o irse a la bancarrota. El país, agregó, está al borde del colapso. Los líderes de los partidos políticos, el gobernante Papandreu y el conservador Antonis Samaras, líder de la oposición, tienen que superar sus reticencias y tirar de un solo carro, exigió el autor de la nota.
La llamada "troika" (la UE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo), que debe dar luz verde al siguiente tramo de ayuda para Grecia, duda sin embargo de que Atenas pueda apretarse más el cinturón y conseguir mejorar sus cuentas públicas. Los líderes de la "troika" volvieron a aplazar el viaje a Atenas que tenían previsto para hoy. A cambio sólo habrá una teleconferencia con Venizelos.
El proceso de reformas griego no ha tomado forma hasta ahora y la reducción del aparato estatal avanza lentamente. La evasión de impuestos florece y siguen apareciendo nuevos agujeros presupuestarios. Para cubrir el déficit se necesita recaudar hasta fin de año 1.700 millones de euros (2.300 millones de dólares).
Al gobierno no le queda otra alternativa que aprobar nuevas medidas. Hasta el próximo año, por ejemplo, se despedirá al 10% de los empleados del Estado que no tienen estatus de funcionarios. Y todos los griegos, independientemente de sus ingresos, tendrán que pagar en breve y durante dos años un nuevo impuesto inmobiliario extraordinario.
Con las facturas de luz
El gravamen será cobrado con las facturas de electricidad. Todo el que tenga una casa o un departamento tendrá que pagar en 2011 y 2012 entre 50 céntimos y diez euros por metro cuadrado, según el valor de la propiedad. El que no paga se queda sin luz. Atenas espera ingresar con ello 4.000 millones de euros.
El sindicato de la compañía de electricidad, Genop-Dei, se mostró alarmado. "No somos recaudadores de impuestos", señaló en un comunicado el gremio, que tiene miles de miembros en el Partido Socialista. Otros partidos de izquierda llaman a la desobediencia civil para hacer colapsar el sistema. Y muchos propietarios planean presentar demandas.
La "troika" conoce muy bien esas reacciones, ya que muchos de sus trabajadores viven en Atenas y observan detalladamente lo que ocurre. Por ello se duda de que el gobierno griego pueda recaudar los 4.000 millones de euros. Ello ha disparado los rumores este fin de semana sobre la inminente bancarrota.
"Tonterías", aseguró Venizelos en un comunicado. El ministro de Finanzas, sin embargo, no ocultó lo que le espera a los griegos: los siguientes dos meses serán el "infierno", aseguró.