Mundo Economía

La alianza económica entre Argentina y Venezuela con futuro incierto

Las exportaciones argentinas a Venezuela crecieron 129% entre 2009 y 2012. La base del acuerdo fue energía por alimentos. Chávez compró bonos por más de u$s 5.000 millones

[2013-03-06] Impulsado por un firme acuerdo político que se selló en 2003 y logró consolidarse de forma sostenida, el vínculo comercial entre la Argentina y Venezuela registró en los últimos nueve años un crecimiento exponencial que posicionó al país bolivariano como uno de los principales siete mercados de las exportaciones locales. Energía por alimentos. Ese ha sido el foco de una relación bilateral que cerró el 2012 con un superávit en favor del mercado local de u$s 2.260,1 millones y que ahora, tras la muerte del mandatario Hugo Chávez –gran promotor de este vínculo– queda enmarcada en un escenario de gran incertidumbre a la espera del devenir político en Venezuela.


Las exportaciones argentinas al país bolivariano se elevaron de u$s 1.423 millones en 2010 a u$s 1.869 millones en 2011 para cerrar el año pasado en los u$s 2.285 millones. Las ventas a ese país se concentran fundamentalmente en alimentos, aunque también tiene particular influencia el envío de vehículos para transportar mercadería. En tanto, las importaciones del país bolivariano, aunque subieron con los años, apenas representaron en 2012 u$s 24,9 millones. No están contabilizadas en ese número las compras de energía a Venezuela debido a que los pagos que realiza la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) por la adquisición de fuel oil y gasoil se depositan en un fondo de fideicomiso administrado por el banco estatal venezolano BANDES. Con ese dinero, Venezuela se compromete a comprar productos provenientes de la Argentina.


La relación política y económica entre ambos países comenzó a afianzarse a mediados del 2003, con la asunción del ex presidente Néstor Kirchner y la reafirmación del gobierno de Chávez tras la victoria en el referéndum revocatorio de 2004. A partir de entonces, la cooperación política se acentuó y con ella, los vínculos económicos.


En este sentido, uno de los primeros gestos que Venezuela tuvo con la Argentina fue la importante ayuda financiera que le concedió a partir de 2005, con la compra de diferentes títulos por un monto que superó los u$s 5.000 millones. Eran años de gran dificultad para acceder a los mercados internacionales en los que el país tuvo que pagar al gobierno de Venezuela tasas del orden del 17% por los bonos colocados.


El aumento exponencial de los precios del crudo le generó al país bolivariano una gran disponibilidad de divisas que posibilitó una gran expansión del gasto público y la ayuda a países de la región, como la Argentina.
La fraternal relación se mantuvo intacta aún cuando empresas argentinas se vieron afectadas por el plan de expropiación de compañías puesto en marcha por el gobierno de Chávez. Concretamente, en 2008 el fallecido mandatario estatizó la Sidor, la mayor siderúrgica del país que era controlada por el grupo Techint. El gobierno de Cristina Fernández evitó el enfrentamiento y, en cambio, logró que Venezuela pague la indemnización correspondiente al holding liderado por Paolo Rocca.


Las relaciones comerciales bilaterales también estuvieron influenciadas por el Tratado de Libre Comercio (TLC) que firmó, en 2003, el Mercosur con los países de la Comunidad Andina de las Naciones (CAN). Dicho instrumento entró en vigencia en enero del 2005 y estableció un cronograma de liberalización del comercio bilateral a 15 años que incluye la reducción de más de 1.200 partidas arancelarias que explican el 73% de las ventas argentinas en Venezuela.

El ingreso de Venezuela al Mercosur, formalizado en agosto del año pasado, también supone un fortalecimiento de la relación no sólo con la Argentina sino con todos los países del bloque.

Fuente: El Cronista

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