DOBLE CRIMEN: DÍA 66
Testigo afirmó haber visto "pumas medianos" en el zoo de Musa Azar Curi
Una pobladora de la zona dijo que fue con su hija a visitar la reserva y allí vio dos o tres pumas en una jaula. También declaró una tía de Llugdar, pero se invalidó su testimonio. Por último, declaró una amiga de Cristina Juárez que compartió salidas con Leyla.
[Publicado el 01/04/2008] - Una testigo afirmó haber visto “dos o tres pumas” medianos en la reserva de Árraga de Musa Azar Curi, desmintiendo las declaraciones de ese imputado y su entorno.
Tránsito Cristina Roldán sostuvo que vio a esos felinos cuando llevó a su hija a conocer el zoológico, como regalo de cumpleaños, posiblemente en febrero de 2002.
Si bien los defensores de la familia de Azar Curi buscaron sembrar la duda sobre si el episodio ocurrió en la finca del ex subsecretario de Informaciones o en otro zoológico cercano, la mujer precisó la distancia que hay desde Nueva Francia a Árraga (16 kilómetros) y dijo que estaba ubicada al Este de la ruta 9, donde solamente se encuentra la propiedad del imputado. El zoológico de un empresario fallecido, de apellido Espeche, se ubicaba en una finca a 3 kilómetros de Árraga y hacia el Oeste de la ruta.
Roldán también describió con exactitud el lugar donde se encontraban los pumas y los demás animales que tenía el acusado.
Recordó que ingresaron a la reserva y un encargado –que podría ser Mario Corbalan por su aspecto- les advirtió que “tuvieran cuidado porque había pumas en una de las jaulas”. La mujer y su hija vieron que las fieras estaban en una jaula con tela metálica y que eran “de tamaño regular, unos 70 centímetros de altura, y que estaban echadas”.
El abogado de Azar Curi pidió que se imputara falso testimonio a Roldán, pero la fiscal Olga Gay de Castellanos dio crédito a la testigo y desestimó el planteo.
En ese zoológico peritos encontraron huesos de Leyla Bshier Nazar y los hallados en La Dársena presentaban mordeduras que la arqueóloga Fabiana Martín describió como de pumas y en segundo lugar de animales de la familia de los canes.
El encargado Corbalán y el ex abogado de Azar Curi, Luis Vergottini, negaron en ese entonces que alguna vez hubiera habido ese tipo de felinos en la finca. Recién en este juicio, Azar Curi y sus allegados admitieron que hubo un puma pequeño, durante unos pocos días.
Azucena Burgos, una tía política de José Patricio Llugdar, expresó que su cuñada Blanca Llugdar –ya fallecida- le contó que el imputado supuestamente llevó a Leyla a su departamento del barrio Misqui Mayu y que allí la víctima le dijo que “tenía Sida” y el acusado “se puso violento”.
Sin embargo, la testigo interrumpió voluntariamente su declaración cuando se le advirtió que podía abstenerse de continuar por su grado de parentesco con el imputado. La fiscal y la parte civil damnificada de Mirta Nazar plantearon que su testimonio no estaba comprendido en los alcances de la ley. El tribunal finalmente desestimó los planteos y reafirmó que su parentesco le permitía abstenerse de declarar.
Alicia Alejandra González, una amiga de Cristina Juárez, recordó que el domingo 12 de enero de 2003 estuvo en un asado en Las Casuarinas, donde recordó que Leyla buscó “con la excusa de hablar por teléfono” que Llugdar la llevara a dar una vuelta en su moto. Dijo que “demoraron unos veinte minutos” y luego “intercambiaron números teléfonicos para hablarse”. Para eso le pidieron una lapicera al encargado del camping municipal.
González indicó que se fueron caminando del predio y al llegar a Saravah “Leyla buscaba una camioneta en el estacionamiento” y luego “entró a buscar a alguien en el boliche, pero no lo encontró”. Negó recordar el nombre de esa persona.
La testigo rememoró que una de esas noches, compartió una mesa en Saravah con Leyla, el dueño de una zapatería y un empresario del transporte.
Por otro lado, el tribunal resolvió citar a varios vecinos del departamento de Llugdar en el Misqui Mayu para determinar si percibieron algo extraño a mediados de enero de 2003. Esos testigos fueron mencionados por el investigador imputado Luis Cejas, quien afirmó que los vecinos veían que Llugdar llevaba mujeres y escuchaban ruidos y llantos en el departamento, que atribuirían a maltratos.
Los jueces también tienen pendiente una ampliación de la declaración de la madre del acusado Pablo Gomez, Mirta Juárez, a pedido de la defensa de Llugdar, por los tres llamados telefónicos detectados por el programa de entrecruzamiento (VAIC), entre su número y uno de Musa Azar Curi, pese a que en este juicio la mujer y su hijo negaron conocer al principal imputado. Esa prueba se halló en la causa por el crimen del ganadero Oscar Seggiaro, que fue incorporada a este caso.
César Barrojo también denunció “reuniones entre Pablo Gómez y Luis Cejas” como una “maniobra” para “eludir responsabilidades y cuestionar la inocencia de Llugdar”.