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Pasadas las 19 de este martes finalizó la reconstrucción y la inspección ocular que las autoridades realizaron del crimen ocurrido en julio de 2004, en el que murieron dos mujeres y por el cual se encuentra imputado Carlos Federico Guardo.
La justicia llevó a cabo este martes, la reconstrucción de los crímenes de Silvia y Estela Chávez (madre e hija) por los cuales se encuentra imputado Carlos Federico Guardo, acusado de haber ocasionado un incendio que terminó con la vida de las mujeres.
Guardo, que mantuvo una relación amorosa con Silvia Chávez, fue señalado por testigos como el autor del foco ígneo, y descripto como una persona violenta que acosaba y maltrataba a su ex pareja.
Durante el procedimiento realizado en horas de la tarde, Hilda Cancino, una vecina de la vivienda ubicada en Sebastián Ábalos y San Juan donde ocurrieron los hechos, manifestó que Guardo iba constantemente a la casa de las víctimas “Ella (por Silvia) no podía sentarse en la vereda porque la molestaba, siempre hizo denuncias pero nunca le prestaron atención. Hay pruebas de esas exposiciones y de las constantes amenazas que recibía. Era una chica muy sociable y su madre era una buena persona, nunca tuvo problemas con nadie en el barrio. Es una situación muy dolorosa”.
Cancino, aseguró que logró ver a Guardo desde una abertura de una ventana en su domicilio, donde se realizaron pericias. “Se corroboró que desde ahí se puede ver todo perfectamente”, dijo.
Además, un gran número de vecinos se reunieron en la mencionada esquina del barrio Primera Junta para reclamar justicia. Si bien todas las partes involucradas estuvieron presentes, el imputado no estuvo en el momento de la reconstrucción.