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Güemes y su histórica participación en la Liguilla Pre Libertadores

El Gaucho estuvo cerca de poder participar del torneo continental más importante de América. El recuerdo de un equipo inolvidable.

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07/07/2020 -

El fútbol santiagueño tuvo grandes equipos a lo largo de su historia que llegaron a codearse con los grandes del deporte en el país. Uno de esos conjuntos fue el Güemes de mediados de la década de los '80.

Ese equipo dejó una marca inolvidable en los hinchas gauchos y en todos los amantes del fútbol de Santiago del Estero. Alrededor de 34 años después, algunos de los protagonistas de aquel equipo recuerdan esos momentos especiales en un informe de Noticiero 7.

Omar Pérez, referente y goleador del equipo, recuerda: "Este equipo me marcó para siempre; primero porque es el club del que soy hincha y tenía un plus, que la mayoría éramos de la cantera de Güemes. Los refuerzos eran santiagueños".

Él también recuerda a los que no están como "Daniel Brunetto, Roger "Titiriti" Ruiz, Carlos "Chivo" Urquiza, que los recordamos siempre en el grupo".

Pérez también hace hincapié en el esfuerzo que hicieron y recordó una anécdota: "No manejábamos mucho dinero; nos íbamos por muchos días y había que dejar plata en la casa. Había que ingeniárnosla para conseguir y Ramón Gómez llevó una plancha. Y Pedro Salvatierra se ofreció a lavar. Así recaudábamos plata para seguir en la concentración".

Por su parte, Pedro Carrizo contó: "Nos sentíamos seguros porque sabíamos como trabajar. Podríamos haber llegado más lejos; nos faltó ayuda. Eramos todos jugadores amateurs y los dirigentes ponían su plata y no la recuperaban. No había apoyo del gobierno como ahora. Jugar contra ese Ferro Carril Oeste era como enfrentar a Boca o River. Ese Güemes fue el mejor equipo en donde jugué".

En tanto, José Pinto  afirmó que "era un plantel muy competitivo y había que trabajar mucho en la semana para ganarse un puesto. Fui de los más jóvenes del plantel en medio de ese gran equipo, así que tenía que dar un esfuerzo extra. Eramos un grupo de amigos, teníamos un gran cuerpo técnico y la hincha era genial. Es algo que no se olvida, más cuando se encuentra tanto cariño, apoyo y valor".

Carlos Mazza, en tanto, contó que "es uno de los mejores equipos en los que me tocó jugar; por la dirigencia que nos daba todo y el equipo que se brindaba entero ya que todos eramos amateurs, sin experiencia. La campaña se da por el gran grupo humano que armamos".

"Había mucha humildad y sacrificio. Por eso logramos todo. Quizás nos quedó pendiente un mejor resultado con Ferro. Pero tuvimos una buena campaña. Éramos amateurs, teníamos que trabajar y no podíamos vivir para el fútbol", afirmó Orlando Leiva.

Orlando Ibáñez, en tanto, contó: "Teníamos un mediocampo extraordinario. Éramos una familia, tirábamos para el mismo lado. Al entrar en la cancha solo queríamos ganar. Así llegamos lejos. Por más que Güemes vaya perdiendo, podíamos revertir las cosas".

Por su parte, Enrique Zalazar muestra su amor por Güemes. "Nací en este club. De sexta pasé a primera. Fue un orgullo formar parte de este equipo. Tenía amigos que nos seguían por todas partes. Fue inolvidable. El mejor equipo de todos".

Pablo Díaz, otro de los grandes referentes del fútbol santiagueño, defendió los colores de Güemes en este torneo. "Tuve la suerte de jugar en Güemes en el '86. Había muy buenos jugadores. Todos de Santiago. Además éramos amigos, humildes, todos yendo para el mismo lado. Ese año que jugué aquí estuve muy bien, le dimos todo lo que pudimos. Llegar a esa Pre-Libertadores, enfrentando a Ferro, no era fácil. Era un equipazo".

Rodolfo Silva recordó con emoción esos momentos. "Era un gran equipo. Tengo un gran recuerdo. Es el mejor equipo en el que jugué. Nunca pensé en encontrarme con ellos. Es algo muy valioso volver a verlos".

"En aquel momento parecía imposible llegar a donde lo hicimos. Nací en este club y siempre soñé en jugar en primera. Después tener esta experiencia fue una satisfacción enorme. Se armó un buen grupo y un buen equipo de fútbol. Para nosotros sabíamos que desde donde nos toque aportábamos y nos complementábamos", contó Pedro Salvatierra.

"Creo que fue el mejor Güemes, por la campaña, por los resultados logrados. No es tan fácil tener el nivel que teníamos. Eramos un grupo humilde que trabajaba. Este equipo está en mi corazón y estoy muy orgulloso. Ojalá se repitan esos objetivos, por el esfuerzo de la comisión y la ilusión de los hinchas", afirmó Juan José Carrizo.

El entrenador

Los integrantes de aquel gran equipo coincidieron en un factor clave para su éxito: su director técnico. Miguel Ángel Ruiz, "El Mono", le dio una identidad única a ese Güemes.

"El Mono Ruiz, un maestro. Que Dios lo tenga en la gloria. Me dirigieron grandes jugadores como Rogelio Domínguez o Basile, pero él tenía una particularidad; era como un padre para nosotros y nos daba mucha confianza", cuenta Omar Pérez.

Mientras, Pedro Carrizo comentó que "Miguel Ángel Ruiz nos hacía trabajar diferente. Por ejemplo, como defensor nos hacía trabajar como basquetbolistas con la potencia de las piernas. O cómo jugar con un hombre menos, o dos, cómo sacar un empate, hacer un gol y cerrarnos. Estaba muy bien trabajado ese equipo".

Ricardo Aparicio, preparador físico de aquel equipo, recordó sobre el Mono: "Él siempre me dejó hacer mi trabajo, solo me pedía cómo quería que esté cada jugador. Era muy astuto para plantear los partidos. Recuerdo que ganábamos los partidos en el segundo tiempo. Hablaba mucho con los jugadores y les gustaba que estén alegres y motivados".

Carlos Mazza habla también de su DT y le dedica una frase especial. "Muy buen técnico; sabía lo que quería y en la semana nos inculcaba la manera de jugar que en el partido la plasmábamos. Presionar, correr y dejar todo dentro de la cancha. Nos pedía sacrificio".

Orlando Leiva, en tanto, afirmó que "fue un maestro; era humilde, simple. Me sorprendió cuando me pidió como refuerzo. Tener una persona como él es más fácil. Todos cumplíamos lo que quería".

"Él nos llevó por un buen camino, paso a paso para que cada uno se acomode a nosotros. Lo logramos y llegamos a ese lugar", contó Enrique Zalazar.

Mientras que Pedro Salvatierra contó que "era un gran técnico que nos supo orientar. Logró completar los refuerzos a un equipos que se conocía muy bien". Mientras que Juan José Carrizo contó: "Él nos pedía que seamos aplicados y que estemos dispuestos al 100%".

La campaña

Ese plantel de Güemes comenzó su participación en el Torneo Regional de 1985/86 en el Grupo C, siendo el líder con 19 puntos delante de Talleres de Frías, Villa Cubas de Catamarca, San Martín de Valle Viejo, Peñarol de Belén y Social Pinto.

Ese equipo luego volvió a demostrar su valía en la zona Oeste, por la segunda fase, en donde dejó atrás a Juventud Alianza de San Juan, Argentino de Mendoza y Deportivo Maipú.

Mientras que en la última instancia del Regional 1985/86 terminó tercero en el Grupo C detrás de Olimpo de Bahía Blanca y Guaraní Antonio Franco de Posadas.

Si bien el equipo no pudo clasificar al Torneo Nacional, si entró a la Liguilla Pre-Libertadores, en donde tenía que medirse con Ferro Carril Oeste. En ese momento uno de los equipos más importantes de la Argentina.

El 27 de abril se vieron las caras por primera vez en Caballito y el local se impuso por 2-1 con un doblete de Esteban González, para la visita descontó Néstos Paz. El partido de vuelta fue el 4 de mayo en el estadio de Mitre. Allí para Güemes anotó Omar Pérez, mientras que Esteban González y Juan Langenheim marcaron para Ferro que volvió a ganar 2-1.

El Verde luego eliminó a Deportivo Español en los cuartos de final y quedó afuera en semis ante Newell's. El equipo que se quedó con esa Liguilla fue Boca, que clasificó el torneo internacional.

Dos años después

La historia de ese equipo no concluyó ahí; muchos siguieron juntos y participaron de un Torneo Regional en 1988 que entregaba una plaza para el Nacional B. Güemes se adueñó del Grupo A de la Región Oeste por encima de Tiro Federal de Belén, Talleres de Frías y San Lorenzo de Alem para avanzar a una nueva fase en la Región.

En esa instancia terminó segundo detrás de Sarmiento de Leones, por delante de Argentino de Marcos Juárez y Tiro Federal de Belén, clasificándose a una etapa final en donde los equipos del interior se enfrentaron a los de la Primera B Metropolitana.

En los cuartos de final, Güemes se enfrentó a Nueva Chicago, tercero en el certamen porteño. En la ida, disputada el 23 de abril de 1988 en Santiago del Estero, empataron 0-0, pero en la vuelta (30 de abril) el Gaucho hizo pata ancha en Mataderos y se impuso por 3-2 con goles de Orlando Leiva, Omar Pérez y Roberto Morales; para el Torito anotó dos Gustavo González.

En semifinales Güemes eliminó a Sarmiento de Resistencia. En la ida, jugada el 8 de mayo empataron 1-1 con goles de Acuña, uno en contra y otro a favor de los chaqueños. En la vuelta (22 de mayo), el Gaucho ganó por 2-1 con las anotaciones de Orlando Leiva y Néstor Paz; para el Decano marcó Quiroga.

En la final se vieron las caras Gauchos y Cirujas. El partido de ida se jugó un 29 de mayo en Tucumán y San Martín se impuso por 5-1 con goles de Jorge López, en dos ocasiones, Ricardo Troitiño, José Campos y Juan Daza de penal. Para Güemes marcó Néstor Paz.

El partido de vuelta se disputó el 5 de junio de 1988 en el estadio de Central Córdoba. El Gaucho lo buscó y ganó por 1-0 con gol de Ramón Gómez, pero no le alcanzó para quedarse con el ascenso.

Mas allá de algunos resultados adversos en las instancias finales, ese equipo de Güemes hizo vibrar a los santiagueños a mediados de la década de los '80, con un fútbol dinámico, ordenado y práctico. Un equipo que marcó a fuego la identidad gaucha y que genera orgullo en los que pudieron disfrutarlo.

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