Santiago del Estero, Viernes 27
Mayo de 2022
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Revista

La relación entre la trombosis y la costumbre de estar horas y horas ante la TV

Un estudio publicado en la revista de la Sociedad Europea de Cardiología mostró que “maratonear” ante la TV eleva el riesgo de desarrollar coágulos.

21/01/2022

Películas, series, programas de chimentos, partidos de fútbol, noticieros, novelas. Puede ser un poco de cada cosa o todo del mismo género, lo que haya en la pantalla no cuenta, lo crucial es cuántas horas pasás al día frente a la televisión.

Así lo advierte un reciente estudio publicado en la revista de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés), que arrojó que mirar televisión durante cuatro horas por día o más está asociado con un riesgo 35% mayor de desarrollar coágulos sanguíneos, en comparación con quienes miran menos de dos horas y media.

Qué es el tromboembolismo venoso
La trombosis consiste en la formación de un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo, vena o arteria, que una vez que se produce puede bloquear el flujo sanguíneo normal e incluso desprenderse y viajar hacia un órgano.

El tromboembolismo venoso o TEV es una afección en la que se forman coágulos de sangre con mayor frecuencia en las venas profundas de las piernas, conocidas como trombosis venosa profunda, o TVP, y pueden viajar en el torrente sanguíneo y alojarse en los pulmones, evento conocido como embolia pulmonar o EP.

El estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiology examinó la asociación entre ver televisión y el riesgo de desarrollar TEV.

Para el trabajo, los investigadores realizaron una revisión sistemática de artículos científicos con el fin de recopilar la evidencia disponible sobre el tema. Luego, combinaron los resultados mediante un metanálisis.

"La combinación de varios estudios en un metanálisis proporciona una muestra más grande y hace que los resultados sean más precisos y confiables que los hallazgos de un estudio individual", explicó Setor Kunutsor, de la Universidad de Bristol (Reino Unido), autor principal del trabajo.

El metanálisis incluyó tres estudios que involucraron a más de 131 mil participantes mayores de 40 años sin TEV preexistente.

La cantidad de tiempo dedicado a ver televisión se evaluó mediante un cuestionario y los participantes se clasificaron como espectadores prolongados (que veían televisión al menos cuatro horas por día) y nunca o rara vez espectadores (menos de 2,5 horas diarias frente a la tevé).

La duración promedio del seguimiento en los tres estudios varió entre 5 y casi 20 años. Durante este período, 964 participantes desarrollaron TEV.

Los investigadores analizaron el riesgo relativo de desarrollar TEV en personas que miraban televisión de forma prolongada en comparación con quienes lo hacían con menos frecuencia.

Descubrieron que los espectadores prolongados tenían 1,35 veces más probabilidades de desarrollar TEV en relación a quienes integraban el grupo de nunca o rara vez.

Esa asociación se mantuvo constante independientemente de otros factores que también inciden en el riesgo, como la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC) y la actividad física.

"Los tres estudios se ajustaron a estos factores, ya que están fuertemente relacionados con el riesgo de TEV; por ejemplo, la edad avanzada, el IMC más alto y la inactividad física están aumentan las chances de desarrollarlo", dijo Kunutsor.

Actividad de riesgo
"Los hallazgos indican que, independientemente esos factores, ver muchas horas de televisión es una actividad de riesgo en lo que respecta a la formación de coágulos de sangre", advirtió el autor del trabajo.

No obstante, aclaró que los hallazgos se basan en estudios observacionales y no prueban que mirar televisión durante mucho tiempo provoque trombos.

En cuanto a las posibles razones de la relación observada, apuntó que "la televisión prolongada implica una inmovilización que es un factor de riesgo de TEV".

Y añadió: "Por esto se alienta a las personas a moverse después de la cirugía o durante un vuelo de larga distancia. Además, cuando una persona se sienta en una posición estrecha durante períodos prolongados, la sangre se acumula en las extremidades en lugar de circular y esto puede causar coágulos de sangre".

Asimismo, destacó que los "atracones" o "maratones" de televisión suelen ir acompañados de comidas poco saludables, que también favorecen el desarrollo de obesidad e hipertensión, dos factores que elevan el riesgo de TEV.

Recomendaciones
Kunutsor indicó que los hallazgos del estudio sugieren también que "ser físicamente activo no elimina el mayor riesgo de coágulos de sangre asociados con ver la televisión durante mucho tiempo".

A raíz de eso, recomendó: "Si vas a darte un atracón de televisión, necesitás tomar descansos. Podés pararte y estirarte cada 30 minutos o usar una bicicleta fija. Y evitá combinar la televisión con snacks poco saludables".

"Debemos limitar el tiempo que pasamos frente al televisor. Se deben intercalar largos períodos de ver la televisión con movimiento para mantener la circulación. En términos generales, si pasás mucho tiempo sentado en tu vida diaria (por ejemplo, tu trabajo implica estar sentado durante horas frente a una computadora), asegurate de levantarse y moverte de vez en cuando", subrayó.