Un asesor de Zelensky cuestionó al organismo ruso y al activista bielorruso galardonados porque “no pudieron organizar la resistencia a la guerra”; la elección de los ganadores fue considerada globalmente una condena al régimen de Putin.
Un asesor del presidente ucraniano Volodimir Zelensky, Mykhailo Podolyak, cuestionó hoy al Comité Noruego por la elección de los ganadores del Premio Nobel de la Paz, dos organismos de derechos humanos –uno de Rusia y otro de Ucrania- y un activista preso en Bielorrusia, un mensaje que se interpreta como una condena hacia el Kremlin, a más de seis meses de la invasión.
“El Comité Nobel tiene una comprensión interesante de la palabra ‘paz’ si representantes de dos países que atacaron a un tercero reciben el Premio Nobel juntos. Ni las organizaciones rusas ni las bielorrusas pudieron organizar la resistencia a la guerra”, tuiteó esta mañana Podolyak, una de las voces más reconocidas en el exterior del gobierno de Zelensky. “El Nobel de este año es ‘impresionante’”, completó.
Con una elección altamente simbólica a favor de la “coexistencia pacífica”, el premio Nobel de la Paz distinguió este viernes a un trío de representantes de la sociedad civil de Ucrania, Rusia y Bielorrusia, tres de los principales actores del conflicto ucraniano.
El galardón fue atribuido al activista bielorruso encarcelado Ales Bialiatski, a la ONG rusa Memorial -cuya disolución ordenaron las autoridades rusas- y al Centro por las Libertades Civiles de Ucrania.
“El comité Nobel noruego desea honrar a tres destacados estandartes de los derechos humanos, de la democracia y de la coexistencia pacífica en los tres países vecinos que son Bielorrusia, Rusia y Ucrania”, declaró su presidenta, Berit Reiss-Andersen.
Como esperaban los expertos, el comité Nobel quiso enviar un mensaje frente a la guerra en Ucrania, que ha sumido a Europa en la crisis de seguridad más grave desde la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, los cinco miembros del comité Nobel evitaron criticar directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, que inició la invasión de Ucrania el pasado 24 de febrero y este viernes celebra su 70 cumpleaños.
“Este premio no va dirigido contra Vladimir Putin, ni por su cumpleaños ni en ningún otro sentido, excepto por el hecho de que su gobierno, como el gobierno de Bielorrusia, representa un gobierno autoritario que reprime a los activistas por los Derechos Humanos”, declaró Reiss-Andersen.