Santiago del Estero, Martes 27
Febrero de 2024
X
Regionales

Santa Fe: los cortes de luz afectaron a cerca de 20 mil clientes por día en Rosario

Por la ola de calor, más del 30% de los hogares y comercios rosarinos sufrió algún tipo de desperfecto en la última semana. El centro, macrocentro y zona sur, las zonas más afectadas.

12/02/2024

La ola de calor que afectó Rosario durante la última semana tensó el sistema eléctrico y los cortes de luz pusieron a la capacidad de atención de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) en alerta roja. Esteban Rezza, jefe de Relaciones Institucionales de la EPE, informó que "el universo de usuarios en la ciudad es de 450 mil, de los cuales el 4% estaba afectado desde hacía varios días con interrupciones del servicio". Esa cuenta arroja un promedio de 14 mil clientes diarios en la última semana.

Pero un relevamiento del diario La Capital de Rosario con distintas fuentes y reclamos indicaron que el promedio diario habría superado los 20 mil usuarios, y el 60% tuvo más de 12 horas de demora en la atención. Además, calculaban que sólo en baja tensión, entre 40 y 60 mil clientes por jornada habrían tenido algún tipo de inconveniente eléctrico, lo que significaría que más del 30% de hogares residenciales y comercios de Rosario sufrió algún problema con la energía. El arrastre, aquellos domicilios o comercios que no llegan a atenderse y continúan sin servicio hasta el otro día, superó los 20 mil usuarios.

Una foto ilustra la crisis. El pasado jueves, en lo que fue un día de muy altas temperaturas que treparon a los 36 grados, los equipos de la EPE no daban abasto para atender la demanda de los usuarios sin luz. El número de cortes era importantísimo y estaba declarada la contingencia, que indica una situación de emergencia. En horas del mediodía, había 22.475 clientes afectados, de los cuales al 30% se le había despachado operarios, y el 70% restante estaba sin atender.

En el centro, donde la red de baja tensión es subterránea, los inconvenientes se dieron por el crecimiento de la demanda. En el macrocentro, donde la red de distribución también va por debajo de la tierra, los desperfectos y reincidencias fueron por fusibles y porta fusibles o cables quemados. No es menor la cantidad de nuevos usuarios que se conectaron en los últimos años con edificios electrointensivos (sin gas), algunos sólo con luz de obra, donde la demanda fuerza la infraestructura de las conexiones y vuelve a cortarse una y otra vez debido al incremento en días consecutivos de altas temperaturas.

En media tensión también hubo problemas. Especialmente en zona sur, donde las conexiones irregulares muchas veces tensionan la red hasta que se quema, forzando cables y transformadores. Algunos puntos que tuvieron complicaciones en el suministro toda la semana fueron Jean Jaurès y Pedro Lino Funes; y San Martín y Uriburu; entre otros.

Las dificultades para reponer en esa zona, según trascendió desde las autoridades de la EPE, radican en que la mayoría del tendido es red aérea, por lo que primero se necesita que los enganchados no se vuelvan a colgar (no suele suceder), y utilizar los camiones grúa, que en palabras del nuevo presidente, Hugo Marcucci, están "en mal estado".

En primera persona
En algunos barrios la situación fue muy desesperante. A demás de algunos cortes de calle espontáneos, en dos oportunidades vecinos cansados de la falta de respuestas retuvieron cuadrillas de operarios. Uno de esos lugares muy golpeados fue el sudoeste. Patricia Rosas, de la vecinal Azcuénaga Sur (Pasco al 5300), contó que sufrieron cortes intermitentes durante más de 10 días, entre Larrea y Matienzo desde Pellegrini hasta Riobamba. "La EPE es una vergüenza. Tiene que hacer un cambio total de cableado de media tensión. No venir, emparchar e irse. Con el calor que está haciendo, obviamente la gente prende los aires y revienta todo", dijo.

La presidenta de la vecinal contó que muchos comerciantes del barrio tuvieron grandes pérdidas por tener que tirar mercadería que se echó a perder tras varios días sin luz. "Todos pagan el servicio como corresponde, cada uno de ellos tiene su boleta en mano. Y el negocio es su único ingreso. Aparte de lo que estamos padeciendo por la inseguridad, y el esfuerzo que hacemos para tener un peso en el bolsillo, tenemos que soportar esto", disparó. A lo que agregó que en el barrio viven personas muy afectadas por sus problemas de salud: "Hay vecinos en tratamiento que tienen que tirar insulina, porque si hay medio barrio sin luz, no hay nadie a quién dársela para que la guarde", graficó.

Además, se quejó de la burocracia y la falta de respuesta: "La empresa es deplorable; llamás para reclamar y te atiende una máquina, te tiene tres horas con la musiquita, y cuando se les da la gana de atenderte, te dicen que es el único reclamo que hay, cuando sabemos que ya llamaron 15 vecinos. Y si se te quema un artefacto, olvidate. Te hacen llenar planillas y llevar recibos para probar que el artefacto es tuyo mientras estás días sin luz, muriéndote de calor y con un televisor y una heladera quemados", lanzó.

"Insoportable, inhumano, invivible, no sé qué calificativos ponerle". Marcelo C. vive en la zona de la Facultad de Medicina, en el 6º piso de un edificio de avenida Francia. El miércoles llegó del trabajo, a las 19, y se encontró con que se había cortado la luz en toda la zona. "Fue un calvario, no solamente por tener que subir las escaleras con un calor sofocante; después fue llegar y estar sin aire acondicionado, ni ventilador, ni heladera y hasta con el agua del interior que se había entibiado. Mi dormitorio da al oeste, y le había caído todo el sol de la tarde. Creo que en ese lugar debe haber habido 47 o 48 grados de temperatura", rememoró.

El hombre de 60 años debió tirar un colchón en el balcón y dormir como pudo, mojándose el cuerpo. La electricidad volvió pasada la 1 de la madrugada y lo encontró durmiendo a la intemperie.

Parque Field es otro de los barrios que sufrió la ola de calor con cortes. Luciano Milani, presidente de la vecinal (Ana Frank 2476), detalló que en ese barrio hay red de media tensión aérea, e históricamente se quedan sin luz en las tormentas porque las ramas de los árboles hacen tocar los cables entre sí o por una descarga eléctrica. "Nos quedamos sin energía eléctrica hasta que termine la lluvia y la cuadrilla pueda venir a hacer la reparación, lo cual lleva tranquilamente medio día o un día", aportó.

En agosto del año pasado se hicieron algunas obras que, se esperaba, iban a traer una mejora en el servicio: por un lado el soterramiento de la línea de media tensión que iba por calle Baigorria, y por otro lado el cambio de las líneas aéreas que van por Gambartes por cables aislados. El resto de las líneas aéreas, las que van por Disney y Brasilia, quedaron como estaban.

Pero al revés de lo que se preveía, dijo que justo ahí empezaron a tener un fenómeno que no ocurría anteriormente: cortes y variaciones bruscas de tensión en algunas casas. "A veces unas, a veces otras, pero no se salva nadie. Y cada vez en más casas y más frecuentemente. Cuando viene la cuadrilla, repara y parece como que encuentran el origen de la falla, pero al poco tiempo vuelve a aparecer el mismo problema", mencionó.

A fin de 2023 presentaron una carta a la EPE pidiéndole que solucione el problema, porque ya era "insoportable" lidiar con inconvenientes de suministro todas las semanas. "Además del incordio también se suma el tema de robos, porque el barrio queda oscuro y, luego de unas horas en que se agotan las baterías, sin alarmas. Con esta última ola de calor empeoró todo y hay gente que hace días que está sin luz", lamentó.

"No se puede aguantar más de unos minutos con 37 grados y sin siquiera un ventilador. El que puede se va de un pariente. Si tenés un vecino solidario, te pasa un cable para poder enchufar lo mínimo, como la heladera o el cargador de celular. El que trabaja desde la casa no puede seguir haciéndolo. Dormir sin luz fue imposible en estos días", cerró.