Fabían Rafael, habló con Diario Panorama para reflexionar sobre este día tan importante para los amigos.
En una sociedad donde desde el nacimiento se nos imponen numerosas circunstancias y roles, el Día del Amigo emerge como una celebración especial, según Fabián Rafael, autor sobre la libertad y las relaciones humanas.
Rafael comienza destacando cómo desde que nacemos estamos sujetos a influencias familiares, culturales y sociales que marcan nuestras vidas de manera inevitable. "Nos imponen una nacionalidad, una religión, una educación, e incluso un equipo de fútbol del cual seremos hinchas toda la vida", expresa el autor. Sin embargo, entre las pocas elecciones que podemos hacer a lo largo de nuestra existencia, destaca la elección de nuestros amigos.
El autor señala que, a diferencia de otras relaciones impuestas, la amistad es algo que podemos elegir libremente. "Están los amigos de la infancia, elegimos a los que nos llevamos mejor; los amigos de la escuela, donde entre tantos compañeros, conservamos solo a unos pocos verdaderos amigos", destaca Rafael. Esta capacidad de elegir se extiende a todas las etapas de la vida, desde el ámbito laboral hasta las interacciones en línea a través de redes sociales.
"Antes se creía que los únicos amigos que podíamos hacer eran en la infancia, pero con el tiempo he descubierto que uno puede hacer amigos hasta el último día de su vida", comenta el autor. Esta elección de amigos no está condicionada por factores como el sexo, la edad, la situación económica o la religión, sino más bien por la conexión humana genuina que trasciende estas diferencias superficiales.
Fabián Rafael concluye con una cita del maestro Atahualpa Yupanqui que encapsula la esencia de la amistad: "Un amigo es uno mismo con distinto cuero". Para él, el Día del Amigo es una oportunidad para celebrar la libertad de elección en una vida donde tantas cosas nos son impuestas.
A continuación, el texto completo:
Día del amigo
Nacemos en la familia que nos tocó por naturaleza, así tenemos nuestros padres, abuelos, tíos, primos y al nacer nos imponen: una nacionalidad, una religión, una educación y hasta un equipo de futbol, del cual seremos hinchas toda la vida, estamos destinados a que nos marquen la vida desde el día de nuestro nacimiento, después nosotros le imponemos a nuestros hijos lo mismo, la libertad de acción no es una elección si se trata de estos temas y cuando somos más grandes, nos imponen desde un partido político, por una tradición familiar. Y en algunos casos y por suerte cada vez menos, se heredan las profesiones, las maestras tienen hijas maestras, las abogadas tienen hijas abogadas, los mecánicos tienen hijos mecánicos y así se da en distintas profesiones, por suerte esto está en declinación y digo por suerte porque soy un fanático de la libertad o de imponer algo.
Esta larga introducción que hice, es para preponderar y enaltecer el 20 de julio, que se festeja: EL DIA DEL AMIGO/A que es una de las pocas cosas que podemos elegir a lo largo de nuestras vidas, y digo podemos porque es así, están; los amigos de la infancia, elegimos a los que nos llevamos mejor, los amigos de la escuela, tenemos más de cien compañeros a lo largo de tantos años y en el mejor de los casos nos que damos con 3 o 4 amigos, en el trabajo hay una cantidad de compañeros, pero cuantos son realmente amigos y así en distintos lugares donde socializamos: un club, una academia, realizando un taller y hoy en día por internet y de esto doy fe, se pueden hacer amigos por redes sociales, tengo un grupo de amigos que nos conocimos por Facebook y siempre estamos en contacto.
Antes se creía que los únicos amigos que podíamos hacer eran en la infancia, hasta yo mismo creí eso, con el tiempo comprobé que uno puede hacer un amigo hasta el último día de su vida, ¿De qué depende? Eso sí que no se, será como cuando uno elige pareja; la piel, la química, será las cosas en común que nos llevan a ser amigos, no sé porque uno se hace amigo/a de otra persona, porque no tiene que ver ni el sexo, ni la edad, ni la situación económica, ni la religión, lo que sé, es que es un día para festejar con ellos, por qué es lo único que no nos impusieron en esta vida. Y me despido con una frase del maestro Atahualpa Yupanqui: “Un amigo es uno mismo con distinto cuero”.
Fabián Rafael