Los expertos en neurología recomiendan acostarse y levantarse siempre a la misma hora para descansar mejor. Incluso los fines de semana, está comprobado que mantener una rutina de sueño garantiza una reparación mas eficiente del cansancio.
Luego de un día de tensiones, puede resultar difícil evitar que la mente no se dispare detrás de pensamientos ansiosos. En este caso pueden ser útiles las técnicas de atención plena y relajación, como la meditación, la respiración profunda o la relajación muscular progresiva, que pueden ser efectivas en caso de crisis de estrés.
Limitá el tiempo frente a la pantalla
Si bien el tiempo de dispersión en redes sociales puede ser divertido y ayudar a conectar con nuestras amistades, la exposición a la luz azul de las pantallas puede inhibir la producción de melatonina, la hormona que le dice al cerebro que es hora de relajarse y dormir.
Lee un libro
No hay nada mejor que acostarse con un buen libro y así quedarse dormido. Y la ciencia lo respalda, ya que este hábito puede tener beneficios para el cerebro.
Mantené un ambiente cómodo
Los neurólogos recomiendan mantener el dormitorio en una temperatura agradable y unos niveles mínimos de luz y ruido. Según los expertos, las temperaturas más frescas y la oscuridad facilitan el proceso de sueño del cerebro y le indican al cuerpo que produzca melatonina.
Tené pasatiempos estimulantes para el cerebro
Jugar a “la palabra del día”, armar un rompecabezas, aprender un nuevo idioma o tomar una clase en línea, puede mejorar la memoria y la concentración.
Salí con amigos y mantené vínculos afectuosos
Se demostró a través de varias investigaciones que una mayor participación social y mantenerse conectado con amigos, familiares y la comunidad estimula el cerebro y puede bajar los niveles de estrés.
Incorporá snaks saludables
Los frutos secos y alimentos ricos en antioxidantes y omega-3 son ideales para consumir antes de dormir, porque no son pesados y acelera la digestión para no irse a dormir con una sensación de pesadez.
Cuidá como "alimentás" tu cerebro
Los contenidos que uno consume previo a irse a dormir pueden influir de gran manera en la calidad del descanso. Los tipos de programas, películas o videos que se ven a la noche pueden mantener el cerebro alerta, estimulado e incluso estresado.