El reconocido chef Christian Petersen regresó a su rutina laboral y rompió el silencio sobre lo ocurrido el pasado 12 de diciembre en una excursión al volcán Lanín, hecho trágico en el que sufrió una descompensación que lo dejó al borde la muerte. “Fui a probarme con el Lanín. Yo no lo conocía”, contó en la entrevista.
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El afamado cocinero sanisidrense brindó una entrevista en exclusivo con La Nación y dio detalles de cómo fue la excursión en la que debió ser internado tras una inesperada descompensación. Petersen se encontraba de viaje en San Martín de los Andes y cuando se propuso hacer la excursión se encontró con un ambiente que no era el esperado. Según su relato, lo sorprendió la cantidad de gente y el bullicio, lo que le provocó malestar y ganas de retirarse del lugar.
El cocinero relató que durante la excursión comenzó a sentir ansiedad y falta de aire que derivaron en un ataque de pánico. “Me agarró entonces un ‘me quiero bajar ya’. Por suerte en el grupo me comprendieron. Había una azafata de Aerolíneas, Julieta, que me calmó. Quizás me puse demasiado al límite, quizás no me escuché”, relató. El cocinero intentaba relajarse ya que se encontraba abrumado por una serie de sucesos trágicos que sacudieron su rutina: el fallecimiento de un socio y el estrés por las presiones laborales lo complicaron anímicamente.
Al bajar estaba completamente descompensado y tuvo que ser hospitalizado. Según relató Petersen, la falla multiorgánica se debió a una variedad de síntomas que padecía su cuerpo: "intoxicación previa en Brasil, posible dengue o zika, un virus en el corazón, neumonía sin terminar de curar, estrés y la exigencia física de la montaña". Todo esto habría desencadenado una arritmia severa y el fallo multiorgánico.
El chef estuvo asistido con respirador durante casi un mes. Al despertar en Buenos Aires, se encontró rodeado de su familia y amigos que le brindaron fuerzas para recuperarse. "Me agarraron muchas ganas de vivir", aseguró. También agradeció al cuerpo médico que lo asistió y advirtió sobre la importancia de escucha al cuerpo y cuidarse más.
“Mi llamado de atención es escuchar más a mi familia y cuidarme más. Tengo un chiste en mi casa, que tengo muy buenos consejos para los demás y no para mí. Lo que más aprendí es que tengo que ser más amigo mío, descansar, ir más despacio”, recordó el chef y señaló la importancia de hacerse chequeos médicos con frecuencia.
Petersen se encuentra en plena recuperación tras perder 18 kilos en la internación y de a poco va retomando el ritmo de su exigente rutina. "Trabajo menos, más tranquilo, y me tomo los fines de semana para descansar. Creo que estoy mejor que antes. Pero no tengo más rueda de auxilio”, reflexionó.
En cuanto a si regresará para realizar la excursión al Lanín, fue categórico en su respuesta: "No vuelvo ni loco. Dejame al lado del río, de la barranca. Confirmé que soy un camalote, sanisidrense a morir”.