Kaitlyn Laura, recibió imputaciones por daño corporal grave luego de que el menor fuera sometido a procedimientos médicos injustificados. El caso causó conmoción en Texas.
Una madre de Glen Rose enfrenta acusaciones formales por abuso médico infantil y otros cargos, tras presuntamente falsificar durante años las condiciones de salud de su hijo de tres años ante hospitales y profesionales médicos. El sheriff del condado de Tarrant informó que el niño se sometió a intervenciones médicas invasivas, incluida la colocación quirúrgica de una sonda alimenticia, resultado directo de los testimonios médicos brindados por su madre.
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La acusada, Kaitlyn Laura, de 31 años, fue detenida en marzo bajo el cargo de daño corporal grave a un menor y enfrenta también una acusación adicional por asalto agravado con un arma mortal. De acuerdo con la publicación regional Dallas News, Laura quedó en libertad al pagar una fianza de USD 37.500 por cada uno de los dos cargos el domingo siguiente a su arresto.
Un aspecto inusual en este caso, según consta en el expediente judicial, es que en varias ocasiones los médicos observaron que el niño podía comer alimentos sólidos y desplazarse sin ayuda, lo que contradecía el diagnóstico transmitido por Laura.
El menor recibió tratamientos invasivos a raíz de informes falsos
Durante buena parte de su vida, el niño usó silla de ruedas y recibió nutrientes exclusivamente por sonda, siempre en función de los diagnósticos que su madre aportó.
Los documentos judiciales indican que Laura reportó reiteradas enfermedades y solicitó atención constante en hospitales, incluyendo el hospital pediátrico Cook Children’s Medical Center en Fort Worth.
Pese a los esfuerzos del equipo médico, la madre insistió durante dos meses consecutivos en que el estado clínico de su hijo se agravaba y que perdía peso, según figura en el sumario citado por Dallas News.
El 20 de mayo, los médicos instalaron una sonda de alimentación. La contradicción surgió días después, cuando los profesionales observaron que el menor comía por boca, se desplazaba con normalidad e intentaba levantarse solo, mientras su madre afirmaba que dependía totalmente de la silla de ruedas.
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El caso fue reportado numerosas veces y las investigaciones se demoraron
Diversas organizaciones intervinieron sucesivamente entre febrero de 2024 y enero de 2025, tal como indican los informes citados por Dallas News. Según consta, el menor fue reportado en, al menos, tres ocasiones al Departamento de Servicios de Protección Infantil (CPS) antes de que finalmente lo apartaran de su familia en febrero.
El expediente judicial revela que la investigación atravesó etapas en la policía de Fort Worth, el Departamento de Policía de Glen Rose y la fiscalía del condado de Johnson. La policía de Glen Rose, aludiendo falta de recursos, derivó la causa a la fiscalía.
Posteriormente, el CPS cerró la investigación durante ese periodo, lo cual retrasó la decisión de retirar al niño del entorno familiar.
La madre solicitó apoyo económico citando enfermedades inexistentes
La publicación regional Dallas News documenta que, además de mantener ante los hospitales un cuadro patológico grave, Laura creó varios perfiles en redes sociales y campañas en GoFundMe. Solicitaba donaciones para supuestos tratamientos médicos de su hijo, que las autoridades actualmente consideran innecesarios.
Al mismo tiempo, el sheriff del condado de Tarrant confirmó que la acusada está bajo investigación por fraude al programa federal de asistencia médica Medicaid, tras haber gestionado y concretado tratamientos médicos para enfermedades que no se detectaron o fueron deliberadamente exageradas.
Docentes y personal sanitario confirmaron habilidades del menor incompatibles con su diagnóstico
Las advertencias no se limitaron al hospital. En octubre, una maestra del instituto al que asistía el menor denunció al CPS inconsistencias entre la versión de Laura y lo que realmente vio en el aula. El expediente consigna que la docente afirmó que el niño consumía alimentos sólidos y se desplazaba sin asistencia por el campus, mientras su madre sostenía lo contrario.
El documento legal señala: “Se desplaza por el campus de forma independiente sin necesidad de usar su andador ni silla de ruedas”.
Poco después de esta denuncia, Laura retiró al niño de la escuela, según consta en la causa penal.
El niño fue sometido a cirugías y hospitalizaciones innecesarias
En enero, de acuerdo con las actas recogidas por Dallas News, el niño fue sometido a una cirugía adicional para instalar otra sonda alimenticia en el Children’s Medical Center Dallas. Días después, una complicación posoperatoria requirió una nueva internación.
Durante esa hospitalización, los detectives constataron que la madre solicitó el uso de una cama “Posey”, una estructura tipo carpa que limita los movimientos y solo puede abrirse desde el exterior. Según la declaración policial: “El niño fue ingresado por complicaciones con la sonda y la madre pidió que se lo aislara utilizando una cama que restringe sus movimientos”.
El 14 de febrero, el menor fue retirado por las autoridades y quedó bajo custodia temporal en un hogar de acogida.
Experiencia previa de la madre como cuidadora profesional
En entrevistas ante detectives, el padre del niño explicó que Laura era la principal responsable médica y que él delegaba totalmente el cuidado sanitario. El expediente señala que Laura trabajó anteriormente en una empresa de salud domiciliaria en Granbury, especializada en pacientes pediátricos con sondas alimenticias.
El 19 de marzo, los agentes del condado de Tarrant detuvieron a Kaitlyn Laura en su domicilio de Glen Rose y confiscaron provisiones médicas y medicamentos destinados al hijo, según lo documenta Dallas News.