La vocera del organismo, Julie Kozak, señaló que evaluan el impacto económico junto a las autoridades. Respecto a los u$s 200 millones anunciados por Delcy Rodríguez y el canje de bonos, precisó que el Fondo opera por fuera de las negociaciones con los acreedores.
En su conferencia de prensa habitual, el Fondo Monetario hizo este jueves fuerte foco en la delicada situación que atraviesa Venezuela luego del doble terremoto que dejara un desastre en Caracas.
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La directora del Departamento de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozak, transmitió el apoyo institucional del organismo frente a la catástrofe, aunque mantuvo la cautela técnica respecto al uso de los recursos y el rol del Fondo en el plano financiero.
"Para empezar, quiero decir que estamos profundamente entristecidos por el impacto del terremoto en Venezuela. Expresamos nuestra profunda simpatía a todos los afectados y nuestros pensamientos están con el pueblo de Venezuela en este momento tan difícil para el país", inició Kozak.
Al ser consultada sobre las declaraciones de la vicepresidenta ejecutiva venezolana, Delcy Rodríguez, quien había anunciado la creación de un fondo de emergencia de hasta US$ 200 millones con recursos del FMI—, la vocera evitó dar precisiones sobre si el dinero provendrá de los Derechos Especiales de Giro (DEG) o de desembolsos inmediatos.
"No tengo mucho para decir en este momento, dado que son acontecimientos recientes. Hemos estado en estrecho contacto con las autoridades venezolanas y nos mantendremos en estrecho contacto con ellas mientras evalúan el impacto económico y las necesidades de recuperación para Venezuela", explicó.
Asimismo, Kozak añadió que "por supuesto, parte de esas discusiones serán sobre cómo podemos apoyar mejor a las autoridades y al pueblo venezolano a medida que se recuperan de esta tragedia".
Piden prudencia
Ante la insistencia de los cronistas sobre los montos definitivos, la funcionaria remarcó la necesidad de ser prudentes.
"Vamos a tener más detalles para compartir a medida que esas discusiones evolucionen, incluso sobre los montos y cuestiones por el estilo. Obviamente va a tener que haber una evaluación completa de cuáles son las necesidades; a medida que surja más información, podremos brindarles datos adicionales".
Respecto al uso técnico de los activos de reserva, Kozak concluyó de forma escueta: "Los activos de los DEG no son una asignación especial del Fondo. Realmente no tengo nada para darles sobre eso todavía".
La reestructuración de la deuda venezolana
El otro gran eje de la ronda de preguntas estuvo vinculado al proceso de reestructuración de la deuda soberana que el gobierno venezolano lleva adelante con la asesoría de la firma CenterView, y a si la ausencia del FMI como auditor directo debilita la confianza de los acreedores.
Kozak fue tajante respecto al nivel de involucramiento actual: "Lo que puedo decir ahora mismo es que, hasta el momento, nosotros, el Fondo, no estamos ni estuvimos involucrados en el proceso de reestructuración de deuda que anunció Venezuela".
A pesar de esto, aclaró que los canales de comunicación regulares siguen abiertos: "Mantenemos una relación regular con las autoridades, incluyendo, por ejemplo, las perspectivas macroeconómicas, cómo vemos eso e intercambiamos opiniones, y por supuesto estamos listos para asistir a las autoridades según sea necesario".
Para contextualizar la posición del organismo, la vocera detalló cómo suele operar el FMI ante este tipo de crisis financieras globales. "A menudo, pero no siempre, la reestructuración de la deuda se lleva a cabo en el contexto de un programa del FMI. Ese no es el caso aquí en Venezuela. Pero tenemos otros casos, otros ejemplos de países donde la reestructuración de la deuda también se realizó por fuera de un programa del Fondo"
"El FMI nunca es parte de las negociaciones y las discusiones", enfatizó Kozak, explicando las herramientas técnicas que proveen habitualmente.
"Lo que aportamos, particularmente en el contexto de un programa, es el marco macroeconómico y una evaluación de la sostenibilidad de la deuda para el país". En esa misma línea, describió que en los casos bajo programa se analiza si el pacto entre el deudor y los acreedores "es consistente con los parámetros del programa y si va a restaurar de manera duradera la sostenibilidad de la deuda".
"Este caso es un poco diferente... es realmente una elección de las autoridades. Y por supuesto, es una discusión entre las autoridades y sus acreedores determinar cuál es el monto del alivio de deuda o cómo se llevará a cabo la reestructuración", redondeó la funcionaria.