El australiano fue sometido a un control durante el ATP 250 de Mallorca. Asumió la responsabilidad, pidió disculpas y anunció que se alejará temporalmente de la vida pública.
El tenista australiano Nick Kyrgios fue suspendido provisionalmente después de dar positivo por cocaína en un control antidopaje realizado durante el torneo ATP 250 de Mallorca. La medida rige desde el 4 de agosto de 2026 y le impide competir, entrenar o asistir a eventos oficiales.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La muestra fue tomada el pasado 22 de junio y analizada por un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje. El 17 de julio, los estudios confirmaron la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, según informó la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA).
El organismo explicó que la cocaína está clasificada como un estimulante y una sustancia de abuso dentro de la lista de productos prohibidos. La suspensión provisional es obligatoria por la naturaleza de la sustancia, aunque la sanción definitiva dependerá de las circunstancias en las que se produjo el consumo.
Antes de que la ITIA difundiera el comunicado, Kyrgios confirmó el resultado mediante una publicación en sus redes sociales. “Cometí un grave error y asumo toda la responsabilidad por ello”, expresó el deportista de 31 años.
El australiano pidió perdón a sus seguidores, familiares, patrocinadores y personas cercanas. También dirigió un mensaje especial a los niños que lo siguen y reconoció estar “profundamente decepcionado” consigo mismo por el ejemplo que dio.
Kyrgios aseguró que no intentaría justificar su conducta, aunque explicó que los problemas físicos sufridos durante los últimos años tuvieron un fuerte impacto sobre su salud mental. “Nada de eso justifica lo que hice”, remarcó.
El tenista también admitió que le resultó muy difícil aceptar que su carrera podría estar cerca del final. Según relató, en diferentes momentos se sintió solo e impotente al comprobar que su cuerpo ya no podía responder a las exigencias que pretendía afrontar.
El exfinalista de Wimbledon afirmó que el episodio representó un llamado de atención y anunció que se apartará durante 28 días de las redes sociales y de la vida pública para concentrarse en su recuperación.
“Lo siento. Trabajaré duro y volveré mejor”, manifestó Kyrgios, quien también solicitó que se respete su privacidad y la de su familia mientras atraviesa este proceso.
El australiano tiene derecho a apelar la suspensión provisional, pero hasta el momento no lo hizo. Mientras la medida permanezca vigente, no podrá jugar, entrenar ni asistir a competencias organizadas o autorizadas por la ATP, la WTA, los torneos de Grand Slam, World Tennis o las federaciones nacionales, según el comunicado oficial de la ITIA.
