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Rafael Grossi quedó tercero en la carrera por la Secretaría General de la ONU

El diplomático argentino obtuvo siete votos a favor, seis en contra y dos abstenciones en la segunda ronda informal del Consejo de Seguridad.

Hoy 17:56

El diplomático argentino Rafael Grossi quedó tercero en la segunda ronda de consultas informales para definir al próximo secretario general de las Naciones Unidas (ONU), en una carrera que continúa abierta y que podría extenderse durante varios meses.

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Grossi obtuvo siete votos de apoyo, seis en contra y dos abstenciones durante la consulta realizada este viernes a puertas cerradas en Nueva York por los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.

El resultado representa un retroceso respecto de la primera ronda, realizada el 30 de julio, cuando el argentino había obtenido siete votos favorables y se había ubicado detrás de Rebeca Grynspan y Carolyn Rodrigues-Birkett.

La primera posición en esta segunda ronda quedó para Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Asuntos Exteriores de Guyana, quien consiguió ocho votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones.

En segundo lugar terminó Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica, con siete respaldos, cuatro votos negativos y cuatro abstenciones.

El resultado de esta instancia funciona como un termómetro de la carrera, aunque todavía no permite determinar quién tiene mayores posibilidades de convertirse en el próximo jefe de Naciones Unidas.

La consulta se realizó mediante una votación confidencial en la que los 15 miembros del Consejo de Seguridad utilizaron una misma boleta. Por ese motivo, todavía no puede conocerse si alguno de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— está dispuesto a bloquear a alguno de los candidatos.

A pesar de haber quedado tercero, Grossi continúa dentro de la competencia y el próximo “poroteo” será clave para conocer sus posibilidades concretas.

Según trascendió, la próxima ronda se realizaría en septiembre, cerca de la apertura de la Asamblea General de la ONU.

En esa instancia habrá un cambio importante: los cinco miembros permanentes utilizarán una papeleta de otro color, lo que permitirá identificar sus posiciones.

Esto es determinante porque un rechazo de cualquiera de las cinco potencias permanentes puede convertirse en un veto y dejar fuera de carrera a un candidato.

Para que un postulante sea recomendado por el Consejo de Seguridad necesita conseguir al menos nueve votos favorables y no recibir el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes.

En la primera consulta informal, realizada el 30 de julio, Grynspan había quedado al frente con 10 votos a favor.

Rodrigues-Birkett había obtenido nueve, mientras que Grossi había conseguido siete respaldos.

La segunda ronda modificó parcialmente ese escenario y dejó a los tres principales candidatos con una diferencia muy estrecha, lo que alimenta la posibilidad de que la definición se prolongue.

Actualmente son ocho los aspirantes a suceder al portugués António Guterres, cuyo segundo mandato finalizará el 31 de diciembre de 2026.

La lista está integrada por cinco mujeres y tres hombres, con una fuerte presencia de candidatos de América Latina y el Caribe.

Además de Grossi, Rodrigues-Birkett y Grynspan, participan la expresidenta chilena Michelle Bachelet, la exfuncionaria ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki, el ugandés Olara Otunnu y el expresidente de Senegal Macky Sall.

Una vez que el Consejo de Seguridad alcance un acuerdo y recomiende a uno de los postulantes, la Asamblea General de Naciones Unidas deberá aprobar formalmente su designación.

La elección se desarrolla además en un contexto complejo para Naciones Unidas, atravesado por las tensiones entre las grandes potencias, el debilitamiento del multilateralismo y las dificultades financieras que enfrenta el organismo.

A esto se suma una creciente presión para que, por primera vez en los 80 años de historia de la ONU, una mujer ocupe la Secretaría General y para que el cargo quede en manos de una figura proveniente de América Latina y el Caribe.

En ese escenario, la candidatura de Grossi enfrenta un camino todavía largo. El diplomático argentino quedó tercero en la última consulta, pero la carrera sigue abierta y las próximas rondas serán determinantes para saber si logra recuperar posiciones y llegar a la definición final.