Un juez federal le otorgó 363.000 dólares en honorarios de abogados y otros 44.000 en costos judiciales, una cifra muy inferior a los 8 millones de dólares que había solicitado la actriz.
La actriz Blake Lively recibió este miércoles una compensación de aproximadamente 400.000 dólares por sus gastos legales en el marco de la disputa judicial que mantuvo con su coprotagonista de It Ends With Us, Justin Baldoni.
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El juez Lewis Liman resolvió otorgarle 363.000 dólares en honorarios de abogados y otros 44.000 dólares en costos judiciales, muy por debajo de los 8 millones de dólares que Lively había solicitado.
Lively y Baldoni pusieron fin en mayo a una batalla legal de 18 meses, evitando así un juicio federal que estaba previsto para ese mismo mes. El único asunto pendiente era la solicitud de Lively para recuperar los gastos derivados de su defensa frente a la demanda por difamación presentada por Baldoni, que finalmente no prosperó.
En su resolución, Liman consideró que Lively tenía derecho a recuperar únicamente los honorarios razonables vinculados con la defensa contra la demanda por difamación. Si bien determinó que las tarifas cobradas por sus abogados no eran irrazonables, teniendo en cuenta la importancia y complejidad del caso, sostuvo que la cantidad de horas facturadas para las que Lively solicitaba reembolso resultaba excesiva.
La actriz había reclamado 7,5 millones de dólares en honorarios legales y otros 540.000 dólares en costos judiciales. La suma finalmente concedida equivale a aproximadamente el 5% de lo que había solicitado, según destacó el abogado de Baldoni, Bryan Freedman.

“El fallo es una victoria significativa para mis clientes y envía un mensaje claro de que, sin importar cuán poderosa seas, la sala del tribunal no es un lugar para aprovecharse de la ley en beneficio personal”, sostuvo Freedman.
Los abogados de Lively, Esra Hudson y Michael Gottlieb, interpretaron el resultado de manera diferente y señalaron que demuestra que existen “consecuencias reales” para quienes presentan demandas consideradas retaliatorias.
“Como hemos dicho desde el primer día, el caso de Blake Lively nunca se trató de dinero, sino de responsabilidad”, afirmaron sus representantes legales. Según sostuvieron, la actriz permitió que otras víctimas pudieran denunciar situaciones similares y estableció un precedente para quienes decidan hacer públicas conductas de ese tipo.
El conflicto comenzó en diciembre de 2024, cuando Lively presentó una denuncia ante el Departamento de Derechos Civiles de California, en la que acusó a Baldoni y a Wayfarer Studios de haber puesto en marcha una campaña de desprestigio en internet contra ella como represalia por haber planteado denuncias de acoso sexual durante el rodaje de It Ends With Us.
Baldoni respondió con una demanda por difamación en la que acusó a Lively y a su esposo, Ryan Reynolds, de haber inventado las acusaciones como parte de una estrategia para obtener el control creativo de la película.
El actor también demandó a The New York Times por publicar una investigación basada en gran medida en la denuncia presentada por Lively ante las autoridades de California. Sin embargo, esa demanda fue desestimada debido a que las declaraciones de Lively estaban protegidas por el privilegio de litigio y el tribunal consideró que la cobertura del periódico constituía un informe legítimo sobre el procedimiento judicial.

Lively había solicitado además una compensación amparándose en una ley de California de 2023, diseñada para desalentar demandas por difamación consideradas frívolas contra personas que presentan acusaciones de agresión sexual.
Inicialmente, la actriz también había reclamado daños triples y daños punitivos, pero el juez Liman había determinado previamente que esas compensaciones no estaban disponibles bajo la legislación federal.