El técnico de Vélez explotó luego del empate 1-1 ante Riestra, cuestionó a Nazareno Arasa y Diego Ceballos y aseguró que el Fortín debería estar en la cima del Clausura.
Vélez se llevó un empate 1-1 de su visita a Riestra, pero el resultado quedó en un segundo plano por una polémica que desató la furia de Guillermo Barros Schelotto. El Fortín había conseguido marcar el que parecía ser el 2-1 sobre el final del partido, aunque la jugada fue anulada tras la intervención del VAR por una supuesta infracción previa.
La decisión generó un fuerte enojo en el banco visitante y terminó con la expulsión del entrenador. Sin embargo, Guillermo pidió expresamente hablar en conferencia de prensa, pese a estar inhabilitado por la tarjeta roja, y apuntó directamente contra el arbitraje.
“Creo que Arasa y Ceballos tienen la responsabilidad de que Vélez no esté puntero. Me da tristeza, Vélez debería estar en la punta y no lo está”, lanzó el Mellizo, visiblemente molesto por lo sucedido en el Guillermo Laza.
Lejos de bajar el tono, el DT fue todavía más contundente y cuestionó a Nazareno Arasa, árbitro principal, y a Diego Ceballos, encargado del VAR. “Creo que no tienen que dirigir nunca más a Vélez, ni en campo ni en VAR. Hoy es un día triste. Vélez mereció ganar en la cancha”, sentenció.
La polémica se produjo cuando el Fortín logró dar vuelta el marcador en los minutos finales. Manuel Lanzini participó de la acción que terminó con otro gol en contra, pero Arasa anuló la conquista por una presunta falta previa sobre Cristian Paz, luego de recibir el aviso desde el VAR.
La decisión le quitó a Vélez la posibilidad de llevarse tres puntos que podían dejarlo en una posición privilegiada en el Torneo Clausura. Para Guillermo, el perjuicio fue evidente y no dudó en relacionarlo con la situación del equipo en la tabla.
“No tengo muchas ganas de hablar del partido. Solo decir que Vélez hoy debería estar puntero”, cerró el entrenador, antes de retirarse de una conferencia marcada por la bronca y la polémica.
Ahora, Guillermo podría recibir una sanción o una multa por sus declaraciones, ya que cuestionó públicamente la actuación de los árbitros y decidió presentarse ante los medios a pesar de haber sido expulsado durante el encuentro.