El consultor político argentino, que ya se encuentra detenido en Santa Cruz por una causa vinculada a una presunta tentativa de feminicidio, deberá cumplir otros seis meses de prisión preventiva por una nueva investigación.
La Justicia de Bolivia dictó este sábado una segunda detención preventiva contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo, quien permanece detenido en el país por una causa relacionada con la presunta tentativa de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller.
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En esta oportunidad, la medida fue dispuesta en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. El juez Douglas Borda resolvió que Cerimedo cumpla seis meses de prisión preventiva en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, ubicado en el departamento de La Paz.
La decisión se tomó luego de una audiencia virtual que se extendió durante aproximadamente seis horas. Cerimedo participó desde el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, donde se encuentra alojado por el expediente anterior.
Su defensa cuestionó la resolución. El abogado Ernesto Giraldes sostuvo ante medios bolivianos que la Fiscalía no logró demostrar de qué manera su defendido habría afectado económicamente al Estado y anticipó objeciones contra la decisión judicial.
Además, el letrado manifestó preocupación por un eventual traslado a Chonchocoro y aseguró que la vida de Cerimedo podría correr peligro si es enviado a ese establecimiento penitenciario.
Durante la audiencia, el Ministerio Público presentó formalmente la nueva imputación por enriquecimiento ilícito. Uno de los elementos incorporados a la investigación está relacionado con los allanamientos realizados en domicilios vinculados al consultor argentino.
Según la Fiscalía, durante esos procedimientos fueron encontrados 500.000 dólares en efectivo, además de moneda boliviana y euros, cuyos montos no fueron precisados.
Cerimedo respondió durante la audiencia y explicó que sus ingresos provienen de su actividad profesional como consultor y estratega de campañas políticas. Según declaró, sus ingresos anuales rondan el millón de dólares.
“Yo no me voy a fugar, señor juez. Yo quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida”, afirmó durante la audiencia.
En otro momento, sostuvo que se encuentra detenido por un hecho que, según su versión, no ocurrió y rechazó las acusaciones formuladas por el Ministerio Público.
El consultor argentino se encontraba bajo detención preventiva por seis meses en el penal de Palmasola debido a una investigación por la presunta tentativa de feminicidio de su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller, de 33 años.
La mujer sobrevivió a tres disparos y el caso derivó en una investigación contra Cerimedo.
A ese expediente se sumaron además otras investigaciones en curso: una por violencia intrafamiliar, otra por legitimación de ganancias ilícitas y una cuarta relacionada con un presunto delito de tráfico de drogas.
De esta manera, la nueva medida judicial amplía el frente judicial que enfrenta actualmente el consultor argentino en Bolivia.
Uno de los momentos de mayor tensión durante la audiencia se produjo cuando intervino Edmand Lara, vicepresidente de Bolivia, quien solicitó que Cerimedo fuera trasladado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro.
El consultor respondió duramente y rechazó las acusaciones sobre una supuesta influencia política dentro del Gobierno boliviano.
“Lo que está diciendo el mitómano vicepresidente, diciendo que yo tenía un gran poder en el Órgano Ejecutivo, una alta influencia: si yo hubiese tenido una alta influencia, le garantizo que muchas de las cosas que pasaron en Bolivia no hubiesen ocurrido”, afirmó.
Cerimedo también negó ser un asesino, narcotraficante o una persona violenta, y sostuvo que las acusaciones en su contra buscan condicionar las decisiones de la Justicia.
“Parece a modo de amedrentar o de querer influir sobre decisiones, por una cuestión personal que él tiene conmigo”, manifestó al referirse a Lara.
El abogado Giraldes insistió en que la defensa objetó la decisión de enviar a su representado a Chonchocoro y expresó preocupación por las condiciones de seguridad que podría enfrentar allí.
Por el momento, Cerimedo continúa detenido mientras avanzan las distintas investigaciones abiertas en Bolivia. La Justicia deberá definir cómo se compatibilizarán las dos órdenes de detención preventiva y cuál será el establecimiento penitenciario en el que finalmente cumplirá las medidas dispuestas en ambos procesos.