La causa judicial por abuso sexual en Jujuy avanza tras la presentación de nuevas pruebas y testimonios de la denunciante, Sabrina G.
La causa judicial que investiga las denuncias de abuso sexual interpuestas por Sabrina G. contra Javier C. y otros dos hombres ha cobrado nuevo impulso en la Justicia jujeña, gracias a las recientes pericias psicológicas a las que la denunciante se sometió en la ciudad de Buenos Aires. Este caso, que había sido revelado en el diario El Tribuno de Jujuy el 24 de febrero pasado, se remonta a un hecho ocurrido en julio de 2010, cuando Sabrina tenía apenas 17 años, en una vivienda del barrio Alto Comedero.
A pesar de que las denuncias presentadas en 2022 en las seccionales 46° y 49° no habían prosperado hasta este año, la situación ha cambiado con la recopilación de nuevas evidencias. Las pericias psicológicas realizadas el 3 y 10 de agosto en Buenos Aires fueron llevadas a cabo por profesionales del Gabinete de Psicología Legal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales, que depende del Ministerio Público Fiscal de la Justicia porteña. Los informes resultantes de estas evaluaciones serán enviados a Jujuy para ser incorporados al expediente de la investigación.
La decisión de realizar las pericias en Buenos Aires se debió a cuestiones de seguridad para la víctima, quien expresó su temor por las posibles repercusiones de viajar a Jujuy. Sabrina G. relató que recibió información sobre la presencia de Javier C. en Buenos Aires, lo que le generó un estado de pánico. “Me habían contactado amigos de Jujuy que esta persona estaba viniendo y había publicado fotos que estaba en la zona. Entré en pánico, con mucho miedo y fui a hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer”, recordó.
Además de las pericias psicológicas, se espera que una futura prueba de ADN se convierta en evidencia clave para el caso. Sabrina ha sostenido que siempre sospechó que su hija de 15 años podría ser producto del abuso por parte de Javier C. Las muestras de ADN de la menor y del principal acusado se tomarán para su análisis comparativo, lo que podría aportar un nuevo elemento a la causa.
Las denuncias iniciales de Sabrina G. en las comisarías de Jujuy no tuvieron el seguimiento esperado, lo que la llevó a expresar su frustración: “En la Seccional 46° Aeroparque, ahí es donde fui tres veces a hacer la denuncia y nunca me dieron respuesta”. Este escenario se complicó por la supuesta influencia familiar del acusado, lo que generó un ambiente de desconfianza hacia el sistema judicial. “Me contactaron varias personas del principal acusado y me dijeron que esa familia es muy poderosa con el tema policial”, añadió.
Sin embargo, las abogadas de Sabrina han trabajado incansablemente para revivir el caso. Después de una primera entrevista en febrero, lograron acceder a las denuncias previas y llevar el tema ante la Fiscalía Regional de la capital jujeña. Este avance se considera un hito fundamental en la lucha de Sabrina por justicia y ha permitido que la investigación recupere su trayectoria judicial.
A medida que se cumplen siete meses desde la denuncia pública, la Justicia jujeña se encuentra en la etapa de recopilación de pruebas. Sabrina G. ha manifestado su deseo de que se haga justicia, no solo para ella, sino también para otras víctimas que han sufrido en silencio. “Quiero justicia para mí y para todas. No es justo que prevalezca el miedo”, concluyó en una reciente entrevista, subrayando su firme determinación en la búsqueda de justicia.