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El Gobierno descarta fondos extranjeros para la Base Naval de Tierra del Fuego y deberá explicar cómo financiará la obra

El Ejecutivo asegura que la construcción se realizará exclusivamente con recursos argentinos y niega que Estados Unidos vaya a aportar dinero.

Hoy 18:02

El Gobierno de Javier Milei descartó recurrir a financiamiento extranjero para construir la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, pese a que en los últimos días se aceleraron las conversaciones con la administración de Donald Trump en torno al proyecto y a la estrategia argentina sobre las Islas Malvinas.

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La definición fue transmitida por distintas fuentes de la Casa Rosada, que remarcaron que Estados Unidos no financiará la construcción de la instalación militar. La cooperación internacional podrá existir en otros aspectos, pero no implicará aportes económicos de otros Estados para ejecutar la obra.

La construcción de la base fue uno de los principales anuncios realizados por Milei durante la cadena nacional en la que presentó nuevas medidas vinculadas con la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, el Atlántico Sur y los recursos naturales de la zona.

El Presidente anunció que se ampliarán los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar con la instalación, que el Gobierno pretende convertir en un polo logístico estratégico del Atlántico Sur y fortalecer desde allí las capacidades argentinas en materia de telecomunicaciones y proyección geopolítica.

La primera señal concreta sobre el financiamiento apareció con el DNU 867/2026, publicado el viernes en el Boletín Oficial.

Dentro de las modificaciones presupuestarias destinadas al área de Defensa figuran $114.732 millones en adelantos a proveedores y contratistas a largo plazo, recursos que estarán destinados mayoritariamente a las obras de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.

El refuerzo total para Defensa alcanza aproximadamente $217.954 millones, con partidas distribuidas entre el Ministerio, el Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y el Estado Mayor Conjunto. Parte de esos recursos también estará destinada a otras obras estratégicas, entre ellas la finalización de la Base Antártica Conjunta Petrel.

Sin embargo, el dinero asignado representa apenas una primera etapa frente al costo estimado del proyecto.

En el Gobierno calculan que la obra demandará alrededor de USD 300 millones, aunque algunas voces dentro del propio oficialismo elevan la estimación a entre USD 400 y USD 500 millones.

La magnitud de esa inversión abre uno de los principales interrogantes que deberá responder el Ministerio de Defensa: cómo se conseguirá el resto de los recursos sin recurrir a financiamiento externo.

Después de los anuncios de Milei, el ministro de Defensa, Carlos Presti, quedó encargado de brindar precisiones sobre el proyecto y, particularmente, sobre su esquema de financiamiento.

La Casa Rosada sostiene que la obra será financiada con fondos propios, en línea con la política económica del Gobierno y con su defensa del equilibrio fiscal.

“Es Argentina”, es la definición que transmitieron desde el oficialismo para marcar que no habrá aportes económicos de otros países para levantar la infraestructura.

El planteo adquiere especial relevancia por la relación que el proyecto tuvo con Estados Unidos durante los últimos años. En 2024, Milei había anunciado desde Ushuaia, junto a la entonces jefa del Comando Sur, Laura Richardson, su intención de impulsar la construcción de la base.

A partir de ese antecedente, sectores de la oposición comenzaron a cuestionar el proyecto y a plantear dudas sobre una eventual participación estadounidense.

Sin embargo, desde el Gobierno aseguran que no habrá financiamiento norteamericano ni aportes de otros Estados. Incluso sostienen que cualquier cooperación internacional vinculada con la base no significará que gobiernos extranjeros desembolsen fondos para su construcción.

La Base Naval Integrada de Tierra del Fuego no nació durante la gestión de Milei.

El proyecto fue anunciado en 2022 por el gobierno de Alberto Fernández y durante la gestión del entonces ministro de Defensa Jorge Taiana. La iniciativa contemplaba una instalación estratégica destinada a mejorar la logística hacia la Antártida, fortalecer las capacidades militares y científicas y ampliar la presencia argentina en el Atlántico Sur.

La obra tuvo posteriormente un avance muy limitado. Según información oficial citada por Chequeado, a diciembre de 2023 presentaba un avance físico del 9,13%, porcentaje que se mantuvo sin modificaciones durante los meses siguientes debido a la falta de financiamiento.

Ahora, Milei decidió retomar el proyecto y colocarlo dentro de una estrategia más amplia relacionada con la defensa de la soberanía, Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur.

Dentro del Gobierno observan como referencia la base naval de Punta Arenas, en Chile, por los servicios logísticos que ofrece y por su ubicación estratégica.

La intención oficial es que la instalación argentina pueda prestar servicios similares y convertirse en un punto de relevancia para las operaciones vinculadas con el Atlántico Sur y la Antártida.

Pero el desafío principal sigue siendo económico: el Gobierno pretende concretar una obra de cientos de millones de dólares sin recurrir a fondos de otros países, mientras mantiene como una de sus principales banderas el déficit cero.

El paquete de medidas anunciado por Milei no se limitó a Defensa.

El Gobierno también incrementó los recursos destinados a la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) en el marco de las nuevas medidas relacionadas con la seguridad y la soberanía.

El DNU 867/2026 otorgó $30.519 millones adicionales al organismo, un aumento significativo respecto de los recursos que tenía disponibles.

A diferencia de las partidas destinadas a las obras de Defensa, desde el oficialismo anticiparon que no habrá detalles públicos sobre el destino específico de esos fondos, debido a su carácter reservado.

Los funcionarios sostienen que la decisión forma parte del refuerzo de las capacidades estatales para la protección de infraestructura estratégica y la seguridad nacional.

En ese contexto, el Gobierno se prepara para explicar durante los próximos días cómo avanzará con una de las obras más ambiciosas anunciadas por Milei, mientras intenta despejar las dudas sobre su financiamiento y dejar en claro que, pese a las conversaciones con Estados Unidos, la Base Naval Integrada será construida con recursos argentinos.