La abogada se refirió a la resolución que confirmó la prisión preventiva de Silvio Fernando Perea y recordó el proceso que atravesó durante el último año. Destacó el acompañamiento profesional, judicial y emocional que recibió.
Luego de que la Justicia confirmara la prisión preventiva por dos años de Silvio Fernando Perea, acusado en una causa por violencia de género denunciada por su expareja, la abogada Analía Mamani brindó una entrevista en Noticiero 7 donde habló sobre el proceso que atravesó durante el último año y agradeció el acompañamiento recibido.
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Mamani expresó su reconocimiento al equipo de abogados que la representa, a la Fiscalía de Género de Capital, al Poder Judicial, a la Policía de la Provincia y a los profesionales que intervinieron en la investigación.

“Detrás de una víctima de violencia de género no todas tenemos la posibilidad de tener el respaldo que yo tuve, por parte de los profesionales, por parte del Poder Judicial, por parte de la policía de la provincia, los peritos”, manifestó.
La profesional, oriunda de Tucumán, destacó además su vínculo con Santiago del Estero y afirmó que decidió permanecer en la provincia luego de lo vivido.
“Siento a Santiago del Estero mi pueblo, mi lugar. Es por eso que, a pesar de lo sufrido, he decidido permanecer en esta provincia que me ha abierto sus brazos”, expresó.
“Le doy gracias a Dios porque estoy viva”
Durante la entrevista, Mamani recordó el impacto que tuvo la situación en su vida personal y profesional. Contó que permaneció varios meses sin ejercer y que debió atravesar un proceso de recuperación.
“Mi trabajo quedó, suspendí mi matrícula por casi nueve meses hasta poder estar en condiciones de volver a trabajar, a reencontrarme conmigo misma”, señaló.
También habló sobre las dificultades que enfrentó para retomar su actividad profesional y volver a los tribunales.
“Lo primero que siente una víctima más, cuando está en una situación que muchos creen que es privilegiada, como ser letrado, es vergüenza”, sostuvo.
En ese contexto, agradeció la reacción de sus vecinos y de las personas que la acompañaron durante el proceso. “Yo le doy gracias a Dios porque estoy viva”, afirmó.
Un mensaje para otras mujeres
Mamani aprovechó la entrevista para enviar un mensaje a quienes atraviesan situaciones similares y destacó la importancia de pedir ayuda.
“Que puedan tomar fuerza, poder ver las banderas rojas que yo en su momento no pude ver, pero que haya esperanza, que hay un camino”, expresó.
Además, resaltó que existen equipos preparados para asistir a las víctimas desde distintas áreas.
“Hay buenos profesionales que las van a guiar, profesionales en la salud mental, en el derecho, hay un equipo en la provincia preparado para asistirlas”, indicó.
“El silencio también puede ser cómplice”
Consultada sobre cómo vivió este proceso desde lo personal, Mamani habló de la importancia de poder contar su experiencia.
“Entiendo que el silencio también puede ser cómplice, entonces, aunque sea una voz que se escuche y que haga visibles estos temas”, afirmó.
La abogada también remarcó que la situación no modificó su mirada sobre los vínculos entre hombres y mujeres.
“Esto no ha generado en mí ver un hombre y ver un demonio. Hay excelentes padres, excelentes hijos, y la violencia no reconoce género, los traspasa”, expresó.
Finalmente, destacó el acompañamiento recibido y la importancia de continuar generando espacios de información y escucha sobre la violencia de género.