La interna libertaria volvió a mostrar señales de conflicto tras varios meses de relativa calma.
La interna dentro del Gobierno nacional volvió a registrar nuevos focos de tensión luego de casi cinco meses de relativa calma. Las diferencias entre los sectores que responden a Karina Milei y al asesor presidencial Santiago Caputo reaparecieron en los últimos días, pese a los intentos de ambas partes por evitar que los cruces escalen.
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El enfrentamiento más reciente se produjo a partir de las repercusiones de las elecciones en Brasil, donde Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta frente a Luiz Inácio Lula da Silva, según el escenario electoral mencionado en la interna libertaria. En ese contexto, referentes juveniles vinculados a Caputo cuestionaron la distribución de espacios políticos dentro de La Libertad Avanza y plantearon que su sector no había recibido oportunidades equivalentes en el armado del año pasado.
La discusión derivó en un cruce público entre el dirigente bonaerense Agustín Romo y la diputada nacional por Santa Fe Romina Diez, referente del sector alineado con Karina Milei. Ambos intercambiaron cuestionamientos en redes sociales, donde también intervinieron militantes libertarios identificados con las distintas facciones.
Desde ambos espacios buscaron restarle importancia al episodio y señalaron que las expresiones fueron realizadas a título personal. Sin embargo, el enfrentamiento volvió a exponer las diferencias por la participación de los jóvenes en las estructuras partidarias y por los lugares que podrían ocupar en las listas para las elecciones de 2027.
En el entorno de Karina Milei advierten que el próximo armado electoral podría ofrecer menos espacios disponibles que el de las legislativas de 2025. Entre las razones mencionan las aspiraciones de reelección de dirigentes que ya ocupan bancas y los compromisos que deberán contemplarse en eventuales acuerdos políticos. En paralelo, referentes como Sebastián Pareja, titular de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, y la propia Diez impulsaron actividades destinadas a fortalecer la participación juvenil en sus respectivos distritos.
Otro foco de diferencias estuvo relacionado con el islam y las repercusiones de la denuncia presentada por el Centro Islámico contra el influencer libertario Daniel Parisini, conocido como “el Gordo Dan”. El militante había vinculado a integrantes del entorno de los Menem con supuestas presiones en su contra. El episodio reavivó una disputa que ya había tenido antecedentes, luego de que Zulemita Menem respondiera públicamente a cuestionamientos del influencer sobre el islam.
En ese marco, también generó interpretaciones dentro del oficialismo la posibilidad de que el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, impulse una demanda contra Irán ante la Corte Internacional de Justicia por el atentado a la AMIA. Algunos sectores relacionaron esa iniciativa con la agenda de seguridad promovida por Caputo, aunque la propuesta aún no estaba definida.
Sin embargo, las diferencias más profundas estarían vinculadas con la relación entre Javier Milei y su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia. Según versiones recogidas en el oficialismo, ambos habrían protagonizado un nuevo desencuentro semanas atrás, luego de una reestructuración en la Quinta de Olivos que derivó en la salida de Belén Agudiez, funcionaria que respondía al entorno de Karina. En público, los hermanos negaron diferencias, aunque fuentes cercanas al Gobierno describieron un vínculo tenso.
Las discrepancias también se reflejarían en el posicionamiento frente a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino. Desde el sector de Caputo cuestionan los acercamientos que atribuyen al entorno de Karina y a los Menem con Claudio “Chiqui” Tapia, en momentos en que el Presidente busca avanzar contra la dirigencia de la AFA. Desde la oposición, en cambio, interpretan estas diferencias como parte de una estrategia coordinada, una lectura que no comparten algunos integrantes del oficialismo.
Por ahora, los distintos sectores mantienen un acuerdo tácito para evitar intervenir en las áreas políticas que cada uno considera propias. Esa tregua permitió contener los enfrentamientos más visibles, pero los últimos episodios dejaron en evidencia que las diferencias dentro de La Libertad Avanza continúan abiertas, con la mirada puesta tanto en el funcionamiento del Gobierno como en el armado electoral de 2027.