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Qué es un nódulo pulmonar, cómo se opera y cuánto tardaría la recuperación del papa León XIV

El Sumo Pontífice será sometido a una intervención en los próximos días para extirpar una lesión detectada durante un control médico. Especialistas explicaron cómo se realiza este tipo de cirugía y cuáles son los plazos habituales de recuperación.

Hoy 21:26

El anuncio de que el papa León XIV deberá someterse a una operación para extirpar un nódulo en el pulmón generó interrogantes sobre su estado de salud y el tiempo que necesitará para recuperarse. La intervención está prevista para los próximos días en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma, mientras continúa la expectativa por su llegada a la Argentina, programada para el 8 de noviembre.

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El propio Pontífice informó que la lesión fue detectada durante una revisión médica y que los especialistas recomendaron una intervención quirúrgica. Según explicó, el nódulo se encuentra en una fase temprana y está bien localizado, aunque hasta el momento no se difundieron detalles sobre su tamaño ni sobre su naturaleza.

El vocero de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, indicó que la internación posterior a la cirugía demandaría aproximadamente una semana. Sin embargo, los tiempos de recuperación pueden variar según la complejidad del procedimiento y la evolución de cada paciente.

Qué es un nódulo pulmonar y cuáles son sus causas

Un nódulo pulmonar es una pequeña lesión que se identifica mediante estudios por imágenes, como una radiografía o una tomografía computada. Puede tener distintos orígenes y no necesariamente está relacionado con una enfermedad oncológica.

El neumonólogo Alejandro Videla, jefe de Neumonología del Hospital Universitario Austral, explicó que la mayoría de estas formaciones son benignas. Entre las causas posibles mencionó las cicatrices que dejan infecciones anteriores, como una neumonía o la tuberculosis, además de diferentes procesos inflamatorios.

“Más del 95% de los nódulos pulmonares son benignos y solo alrededor del 5% son tumores. De todas maneras, se los investiga cuidadosamente por esa posibilidad”, señaló el especialista.

Por su parte, Martín Bosio, jefe del Departamento de Hipertensión Pulmonar del Servicio de Neumonología del Hospital Británico, precisó que, desde el punto de vista radiológico, se considera nódulo a una opacidad redondeada u ovalada de hasta tres centímetros. Cuando supera esa dimensión, se la clasifica como una masa.

Para determinar el origen de la lesión, los médicos analizan diferentes factores, entre ellos su tamaño, forma, bordes y evolución. También tienen en cuenta los antecedentes clínicos del paciente y, cuando corresponde, solicitan estudios complementarios.

En algunos casos se utiliza una tomografía por emisión de positrones (PET), que permite evaluar la actividad metabólica de la formación. No obstante, un resultado positivo no confirma por sí solo la presencia de cáncer, ya que determinados procesos inflamatorios e infecciosos también pueden producir una actividad elevada.

Cómo se realiza la operación para extirpar un nódulo

La decisión de operar depende de la evaluación médica y de las características de cada lesión. En estos casos, suelen intervenir equipos multidisciplinarios integrados por neumonólogos, cirujanos torácicos y especialistas en diagnóstico por imágenes.

La cirugía puede tener dos objetivos: retirar la lesión y obtener una muestra de tejido para establecer un diagnóstico definitivo. El análisis posterior permite determinar si el nódulo es benigno o maligno y evaluar la necesidad de otros tratamientos.

Claudio Martín, expresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), explicó que una de las técnicas utilizadas es la videotoracoscopía, un procedimiento mínimamente invasivo que permite operar mediante pequeñas incisiones en el tórax.

A través de esos accesos, el cirujano introduce una cámara y los instrumentos necesarios para localizar y extraer la formación. Según el tamaño y la ubicación del nódulo, puede alcanzar con retirar una porción limitada del pulmón. En otras situaciones, es necesario realizar una resección más extensa.

También existen procedimientos asistidos por tecnología robótica, cuya utilización depende de las características de la lesión y de la evaluación del equipo médico.

Una vez extraído el tejido, se envía al laboratorio para su análisis anatomopatológico. En determinadas circunstancias, el estudio puede realizarse durante la propia intervención y ayudar al cirujano a decidir si hace falta ampliar la extracción.

Cuánto tarda la recuperación después de la cirugía

Uno de los principales interrogantes en torno a la operación de León XIV es si podrá recuperarse a tiempo para cumplir con su agenda internacional de noviembre.

El Vaticano prevé alrededor de una semana de internación después de la intervención. No obstante, el alta hospitalaria no implica necesariamente que el paciente pueda retomar de inmediato todas sus actividades habituales.

Juan Cúndom, jefe de la Unidad de Oncología Torácica del Servicio de Oncología del Hospital Alemán, explicó que las intervenciones torácicas mínimamente invasivas suelen permitir una recuperación relativamente rápida, aunque los plazos dependen de cada caso.

“El procedimiento puede requerir una internación posquirúrgica de entre tres y siete días y, habitualmente, al cabo de dos o tres semanas el paciente puede estar recuperado, aunque la vuelta a la actividad laboral podría llevar más tiempo. Todo varía según el paciente”, indicó.

Durante los primeros días posteriores a la operación, algunos pacientes necesitan un drenaje torácico para facilitar la reexpansión del pulmón y permitir la evacuación de aire o líquidos. El alta se evalúa en función de la evolución clínica y de la ausencia de complicaciones.

Por su parte, Claudio Martín señaló que, en condiciones favorables, la recuperación puede permitir retomar progresivamente las actividades habituales en un plazo de tres a cuatro semanas. La existencia de otras enfermedades, la extensión de la resección y la respuesta individual al procedimiento pueden modificar esos tiempos.

Los especialistas consultados describieron los plazos habituales para este tipo de intervenciones, pero aclararon que no es posible determinar la recuperación del Pontífice únicamente a partir de esa información general.

La visita del Papa a la Argentina, prevista para noviembre

La operación se realizará a menos de un mes del viaje que León XIV tiene previsto realizar a Sudamérica, que contempla visitas a Uruguay, la Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.

En el caso argentino, la agenda prevé actividades entre el 8 y el 11 de noviembre, con escalas en Buenos Aires, Córdoba y Luján. El recorrido incluye encuentros institucionales, celebraciones religiosas y reuniones con representantes de distintos sectores de la sociedad.

Hasta el momento, las autoridades vaticanas no anunciaron modificaciones en el cronograma como consecuencia de la intervención quirúrgica.

La evolución del Papa durante los días posteriores a la operación será determinante para conocer si podrá mantener todas las actividades previstas. Mientras tanto, el Vaticano anticipó una internación de aproximadamente una semana, aunque el tiempo necesario para retomar una agenda exigente dependerá de su recuperación clínica.