El indicador elaborado por JP Morgan subió cinco unidades y llegó a los 602 puntos básicos, mientras los bonos soberanos registraron bajas. La reacción de los mercados estuvo vinculada con un dato de inflación estadounidense.
El riesgo país de Argentina volvió a superar los 600 puntos básicos este miércoles y se ubicó en 602 unidades, en una jornada marcada por el retroceso de los bonos soberanos y la tendencia bajista de buena parte de las acciones argentinas. El movimiento se produjo luego de conocerse un dato de inflación de Estados Unidos peor al esperado por el mercado, que generó cautela entre los inversores internacionales.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó cinco puntos, equivalente a una suba del 0,8%, de acuerdo con los datos de Rava. De esta manera, volvió a ubicarse en niveles similares a los registrados a fines de septiembre, cuando había alcanzado los 607 puntos básicos.
La suba estuvo acompañada por caídas en los títulos de deuda argentinos. Los bonos bajo legislación local retrocedieron hasta un 0,9%, mientras que los Globales registraron pérdidas de hasta el 1%.
El indicador había logrado bajar hasta los 573 puntos la semana pasada, impulsado por la mejora que habían mostrado los bonos. Sin embargo, en los últimos días perdió parte de ese avance y acumula una suba de 31 puntos, equivalente al 5,4%, en lo que va de 2026.
El dato de inflación estadounidense generó una reacción inmediata en los mercados financieros, con un aumento de las tasas de los bonos del Tesoro y una mayor cautela entre los inversores.
El economista Gustavo Ber, de Estudio Ber, explicó que la lectura negativa del indicador de precios provocó una suba inicial de los rendimientos de la deuda estadounidense y condicionó el desempeño de los activos financieros.
Durante la jornada, la tasa del bono del Tesoro a diez años llegó a tocar el 5,27%, antes de retroceder al 5,21%. En paralelo, el fondo cotizado EMB, que sigue el comportamiento de la deuda de mercados emergentes, registraba una baja del 0,2%.
Este escenario internacional también impactó en los activos argentinos, que suelen mostrar una mayor sensibilidad frente a los cambios en las expectativas de los inversores globales. A ese factor se suma la atención del mercado sobre las perspectivas económicas y políticas locales.
En Wall Street, los certificados de acciones argentinas conocidos como ADR mostraron un desempeño dispar, aunque predominaron las caídas.
Entre los principales retrocesos se destacaron IRSA y Cresud, con bajas del 3,2%, seguidas por Mercado Libre, que perdió un 2,9%. También registraron descensos Grupo Financiero Galicia y Banco Macro, ambos con retrocesos del 2,2%.
En sentido contrario, algunas compañías consiguieron avanzar durante la rueda. YPF y Telecom subieron un 1,7%, mientras que Loma Negra ganó un 1%.
En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval retrocedió un 0,5% y se ubicó en las 2.856.059 unidades. Medido en dólares al tipo de cambio contado con liquidación, el indicador bajó un 0,6%, hasta los US$1.769.
Las mayores pérdidas dentro del panel líder correspondieron a IRSA, con una caída del 2,8%; Banco Macro, con un 2,2%; y Cresud, con un retroceso del 2,1%.
En el mercado cambiario, el dólar oficial minorista registró una suba de 50 centavos y cerró a $1.513, según los valores informados para la jornada. En el Banco Nación, en tanto, la cotización para la venta se mantuvo en $1.535.
El promedio de las entidades financieras relevadas por el Banco Central (BCRA) se ubicó en $1.535,43 para la venta.
Por su parte, el dólar MEP operó a $1.537,42, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó hasta los $1.610,46, con una suba de $5,95 respecto de la apertura, equivalente al 0,4%.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio acumulaba una baja de $4 durante las dos primeras jornadas de la semana, que tuvo actividad reducida por el feriado del lunes.
Así, los mercados argentinos atravesaron una rueda condicionada por el contexto financiero internacional, con un nuevo avance del riesgo país y bajas en buena parte de los bonos y las acciones, mientras los inversores siguen de cerca la evolución de la inflación estadounidense y sus posibles efectos sobre las tasas de interés y los activos emergentes.