La máquina fue donada por monjes de Chile y permitirá aumentar la producción. En diálogo con Noticiero 7, la madre superiora María Mectildis explicó que reciben pedidos de todo el país y están preparadas para una eventual demanda por la visita del Papa.
El Monasterio Monjas Benedictinas Madre de la Unidad, ubicado en Santiago del Estero, incorporó una nueva máquina para la fabricación de hostias con el objetivo de agilizar el trabajo de las hermanas y responder a la demanda que reciben de comunidades religiosas de distintos puntos del país, principalmente del norte argentino.
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La adquisición fue posible gracias a la colaboración de otras comunidades monásticas. Según explicó María Mectildis, madre superiora del monasterio, los monjes de Las Condes, Chile, fueron quienes donaron la maquinaria, mientras que los monjes de Luján se encargaron de gestionar su importación y realizar los trámites aduaneros necesarios para que pudiera llegar a Santiago del Estero.
“Los monjes de Las Condes de Chile fueron los que nos donaron la máquina nueva. Ellos se encargaron de comprarla y todo. Los monjes de Luján se encargaron de toda la parte de importación, aduana y todo”, explicó la religiosa.
En ese sentido, destacó la ayuda recibida y aclaró que la comunidad no tuvo que afrontar el costo de adquisición del equipo. “Nosotras para esa máquina no hemos puesto ni un centavo”, señaló.
La nueva maquinaria incorpora funciones diferentes a las del equipo que utilizaban anteriormente. Sin embargo, su instalación también requirió algunos elementos específicos para su funcionamiento, entre ellos un compresor de determinadas dimensiones y características, además de filtros.
La madre superiora explicó que estas necesidades técnicas representaron una dificultad inicial, ya que la máquina anterior no requería los mismos componentes. Finalmente, gracias a la colaboración de quienes acompañaron el proyecto, lograron conseguir el compresor necesario.
“Es una máquina nueva, moderna, tiene sus funciones propias, no es lo mismo que a lo que estábamos acostumbradas”, detalló Mectildis.
Y agregó: “La única dificultad, si se quiere así, es que necesita un compresor con unas dimensiones y características un poco especiales. Filtros y esas cosas que, bueno, la otra no necesitaba”.
La religiosa destacó que pudieron resolver ese inconveniente y completar los elementos necesarios para trabajar con el nuevo equipo. “Gracias a Dios y a la generosidad de toda esta gente que ha colaborado, hemos podido comprar el compresor”, expresó.
Uno de los principales beneficios que esperan obtener con la incorporación de la maquinaria es la posibilidad de elaborar una mayor cantidad de hostias en menos tiempo.
Según explicó Mectildis, el equipo anterior demandaba muchas horas de trabajo y, en ocasiones, eso dificultaba responder con rapidez a todos los pedidos que recibían. Con la nueva máquina, las hermanas esperan aliviar esa carga y mejorar el ritmo de producción.
“Creo yo que se nos va a aliviar un poquito el tema del trabajo porque con la máquina vieja demandaba mucho tiempo”, manifestó.
En ese sentido, remarcó que la modernización les permitirá optimizar las tareas cotidianas.
“Nos va a facilitar un poco el tema del tiempo, va a ser menos tiempo de trabajo, pero más producción en cantidad”, destacó la madre superiora.
De esta manera, la nueva maquinaria representa una mejora para el monasterio, tanto por la reducción de los tiempos de elaboración como por la posibilidad de atender una mayor demanda.
La producción del monasterio no está destinada solamente a las comunidades religiosas de Santiago del Estero. Las hermanas también reciben pedidos de distintos puntos del país, aunque, según precisó Mectildis, la mayor parte proviene de provincias del norte argentino.
La demanda es tal que, en determinadas ocasiones, deben pedirles paciencia a quienes solicitan las hostias porque no cuentan con una cantidad suficiente para responder inmediatamente a todos los encargos.
“Incluso por la demanda, por la cantidad de hostias de parte de esta gente a la que nosotros le enviamos siempre, la mayor parte son del norte del país”, explicó.
La religiosa reconoció que esta situación genera demoras y que, en ocasiones, las comunidades que realizan los pedidos deben esperar hasta que puedan completar la producción necesaria.
“A veces los tenemos que hacer esperar porque no tenemos la cantidad suficiente”, comentó.
Por eso, la incorporación del nuevo equipo genera expectativas dentro del monasterio. Las hermanas confían en que podrán responder con mayor rapidez a las solicitudes y ampliar su capacidad de elaboración para continuar abasteciendo a las comunidades que dependen de su producción.
“Yo creo que en eso, con la máquina nueva, vamos a estar un poquito más aliviadas”, sostuvo Mectildis.
Durante la entrevista con Noticiero 7 también surgió la posibilidad de que el monasterio santiagueño colabore con la elaboración de hostias ante una eventual demanda vinculada con la visita del Papa y las actividades religiosas previstas en Córdoba.
Consultada sobre la posibilidad de recibir un pedido, la madre superiora aclaró que no tenía información concreta de que eso fuera a ocurrir. Sin embargo, dejó en claro que las hermanas estarían dispuestas a colaborar si recibieran una solicitud.
“No sé, no creo, pero si eso sucede, dejaríamos un poquito de lado los clientes habituales y podríamos también ayudar a las hermanas de Córdoba o a la diócesis, en realidad, en caso de que sea necesario”, explicó.
Mectildis comentó que había escuchado que se estarían preparando unas 400.000 hostias para las actividades previstas en Córdoba, aunque no confirmó que el monasterio santiagueño hubiera recibido un pedido de esa magnitud.
También señaló que, para un evento de esas características, otras comunidades religiosas podrían encargarse de la elaboración destinada a diferentes jurisdicciones.
Más allá de que todavía no existe una solicitud concreta para colaborar con la preparación de hostias ante la visita del Papa, la madre superiora aseguró que la comunidad cuenta con experiencia para afrontar producciones de gran volumen.
Según precisó, las hermanas están acostumbradas a elaborar alrededor de 200.000 hostias en dos semanas, una capacidad que les permite responder a una cantidad importante de pedidos.
“Pero nosotras estamos acostumbradas en dos semanas a sacar 200.000 hostias, o sea que no nos asusta la cantidad”, afirmó al referirse a la posibilidad de colaborar en un evento religioso de gran convocatoria.
Además, recordó un antecedente que marcó la trayectoria de la comunidad: durante el Congreso Eucarístico Nacional de 1994, las hermanas llegaron a producir un millón de hostias.
Ese trabajo constituye una referencia de la capacidad que puede alcanzar el monasterio cuando se requiere una elaboración extraordinaria para una celebración religiosa.
Ante la consulta sobre si estarían preparadas para afrontar un nuevo desafío de esas características, Mectildis respondió con seguridad: “Estamos preparadas. Hicimos un millón de hostias cuando fue el Congreso Eucarístico Nacional en el 94, o sea que sí podemos”.
La madre superiora María Mectildis brindó estos detalles en diálogo con Noticiero 7, donde destacó el aporte de los monjes de Chile y Luján para concretar la incorporación de la nueva maquinaria. La donación permitirá mejorar el trabajo cotidiano del Monasterio Monjas Benedictinas Madre de la Unidad y abre la posibilidad de responder con mayor agilidad a los pedidos de Santiago del Estero y de otras comunidades del norte argentino.