Opinión y Actualidad

El fénix devorador de sueños

Los enemigos del cine de ayer, hoy y siempre. El fin del audiovisual. Los consumos culturales en la actualidad. La catástrofe del cine o el cine catástrofe.

07/12/2024

Por Pablo Argañarás, Lic. En Cine y Televisión
El cine y el lenguaje audiovisual siempre evolucionan.  El cine se adapta, acomoda sus filas y sigue adelante.  Siempre hubo, hay y habrá críticos que pronostican el fin del séptimo arte.  Lo quisieron matar mil y una veces.  En todas fracasaron.   El cine se relame sus heridas y continúa su camino más fuerte.  Lo que no comprenden es que se alimenta de sueños.

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Tuvo tantos finales que no lo fueron.  La televisión, el vídeo, el cable, internet, la tv satelital, los teléfonos celulares y las plataformas.  El cine supo capitalizar y modificar sus formas en función del "enemigo" de turno.

Adquirió ritmo vertiginoso dando lugar a las "películas de acción".  Esto tuvo que modificar tras darse cuenta que la lógica del televidente era la de hacer zapping.  Con el control remoto cambiaba de canal cuando la señal sintonizada  no satisfacía sus expectativas.  La cultura del zapping, la atención que comenzaba a hacerse volátil dio pie a qué los filmes tuvieran cada ver un ritmo de edición más vertiginoso.  Surgió así el montaje "videoclipsado" y los filmes de "acción" a ultranza.

Ante el advenimiento del vídeo el séptimo arte propuso la segunda ola del cine catástrofe.  Películas que la experiencia de estar observando en sala superaba ampliamente a la comodidad del living de nuestra casa y un tv conectado a una videocassettera.   Regresó el encuadre cinematográfico por excelencia y los planos largos que posibilitaban la experiencia de "estar en ese sitio mostrado" en la gran pantalla.

Ante el cable y la tv satelital, con el advenimiento de videotecas virtudes el cine propuso el minimalismo.  Surgieron las películas independientes norteamericanas con más fuerza.  Robert Redford desde el festival de Sundance propició una nueva manera de hacer cine.  Sin tanto presupuesto, poniendo el acento en las historias y las actuaciones.  Surgieron las distribuidoras y productoras de cine independiente que modificaron el mercado del cine.

Actualmente le da pelea a las plataformas de contenidos como Netflix, Disney +, Paramount, Mubi, entre muchas otras.  A la par, batalla con las aplicaciones de celulares que proponen creación de contenido propio como YouTube, Instagram, TikTok, etc. ¿Sabrá el cine encontrar la grieta en dónde poder hacerles frente y surgir victorioso una vez más?

Lo mejor que podemos hacer es no subestimar a la gran pantalla plateada.   Ella se alimenta de sueños.  Los nuestros y los de todos los habitantes  del planeta.  Desde fines del siglo XIX es el maestro de ceremonias de toda la industria del espectáculo.  No lo den por vencido ya que de las cenizas se levantó tantas veces que no hay fénix que lo iguale.  Y como nuestros sentimientos, pensamientos y anhelos son su alimento sabe rearmarse para ofrecernos su mejor película una vez más.