La diputada nacional defendió un proyecto de reforma laboral presentado por Unión por la Patria.
La diputada nacional de Unión por la Patria (UxP) y exministra de Trabajo, Kelly Olmos, defendió un proyecto de reforma laboral alternativo al impulsado por el gobierno de Javier Milei y aseguró que la iniciativa oficial “no moderniza, sino que nos retrotrae al siglo XIX”, con fuertes consecuencias sociales, económicas y fiscales para la Argentina y las provincias.
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Durante una entrevista con el programa El Dueño de la Tarde de Radio Panorama, Olmos explicó los ejes centrales de la propuesta que presentó junto a Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Emir Félix, Juan Pablo Luque y Pablo Todero, y cuestionó duramente el proyecto libertario que se debate en el Congreso.
Según Olmos, el proyecto del oficialismo avanza sobre derechos laborales básicos, como la jornada de ocho horas, el pago de horas extras y la vigencia de los convenios colectivos de trabajo. “Dicen que es una modernización, pero en realidad es una regresión. Volvemos a discutir derechos del siglo XIX”, afirmó.
La diputada advirtió que la iniciativa de La Libertad Avanza anarquiza el sistema laboral, al priorizar los acuerdos por empresa por sobre los convenios colectivos nacionales, lo que —según explicó— transforma el salario mínimo garantizado en un techo y debilita el poder de negociación de los trabajadores.
Además, señaló que el esquema permitiría al empleador modificar unilateralmente los horarios, afectando la organización de la vida personal y familiar de los trabajadores.
Uno de los puntos más sensibles que marcó Olmos es el impacto fiscal negativo del proyecto de Milei, especialmente para las provincias. “Hay una transferencia de casi 1,2 puntos del PBI desde el sistema jubilatorio y las arcas provinciales hacia los sectores más concentrados de la economía”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la reforma incluye capítulos de reforma impositiva encubierta, con desgravaciones en el impuesto a las Ganancias para los niveles más altos, eliminación de impuestos internos sobre bienes suntuarios y otros beneficios que reducen recursos coparticipables.
Esto, advirtió, obligaría a las provincias a depender aún más de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), profundizando un esquema de sometimiento financiero. Frente a este escenario, Olmos detalló que el proyecto de Unión por la Patria propone mejorar el funcionamiento del sistema laboral sin quitar derechos.
Uno de los puntos clave es la automatización de la homologación de acuerdos paritarios: “Si hay acuerdo entre sindicatos y empleadores, se registra, se publica y entra en vigencia automáticamente. Hoy el Gobierno usa la homologación para bloquear acuerdos”, explicó.
La iniciativa busca reducir la burocracia estatal, pero sin debilitar la negociación colectiva ni el rol de los sindicatos. Olmos también advirtió que, de aprobarse el proyecto oficial, muchos artículos podrían ser judicializados por afectar principios constitucionales.
“Nuestro objetivo es mostrar que hay alternativas que piensan en el siglo XXI, en una Argentina productiva, industrial y con agregado de valor”, afirmó. En esa línea, cuestionó la derogación de la Ley de Trabajo Argentino, que hoy prioriza el empleo de trabajadores nacionales, y alertó sobre el impacto del RIGI en sectores como la minería, donde —según dijo— se favorece la extranjerización sin generación de empleo local ni encadenamientos productivos.
Para la diputada, la reforma laboral que impulsa el Gobierno modifica de manera profunda la estructura social argentina y merece un debate amplio y transparente. “No puede ser que la única alternativa sea la motosierra. Se puede gobernar de otra manera”, concluyó.