La investigación por el homicidio de Jonathan Manuel Martín Romano sumó una nueva medida judicial: el secuestro de un teléfono celular que ahora forma parte de las pruebas de la causa.
La medida judicial se realizó este lunes en un domicilio de barrio Adela, ubicado en las inmediaciones de la escena del crimen. La Policía secuestró un teléfono celular que será sometido a análisis. El médico Heredia continúa detenido.
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La investigación por el homicidio de Jonathan Manuel Martín Romano sumó este lunes una nueva medida judicial: personal policial allanó el domicilio de la mujer que acompañaba al médico detenido por el crimen y secuestró un teléfono celular que ahora forma parte de las pruebas de la causa.
El procedimiento se concretó alrededor de las 16:50 de éste lunes 10 de agosto, en un domicilio de calle Antenor Álvarez s/n, barrio Adela, en el marco de la investigación que tiene como acusado a Diego Ernesto Heredia Armas.
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La medida fue solicitada por la Fiscalía y autorizada por el Juez de Control y Garantías Dr. Diego Vittar. En el lugar, con la presencia de un testigo hábil, se procedió al secuestro de un teléfono celular marca Xiaomi, modelo Poco, de color negro, con funda protectora de silicona color violeta, equipo que se encontraba cerrado.
El dispositivo quedó bajo resguardo policial para ser remitido junto con las actuaciones y avanzar con las medidas que disponga la Justicia.
Testimonial e indagatoria: dos medidas clave
El avance de la investigación también incluyó en los últimos días dos actuaciones de particular importancia.
El fiscal coordinador Dr. Gustavo Montenegro, quien tiene a su cargo la causa, confirmó que la mujer que acompañaba a Heredia la noche del hecho prestó declaración testimonial, mientras que el propio médico detenido fue sometido a una declaración indagatoria.
El representante del Ministerio Público no brindó detalles sobre el contenido de esas declaraciones.
No obstante, de acuerdo con información extraoficial vinculada a la investigación, la mujer habría relatado que aquella noche Heredia la trasladaba hacia su domicilio, ubicado en las inmediaciones del lugar donde posteriormente se produjo el episodio fatal.
Siempre según esa versión extraoficial, Romano habría abordado al médico y presuntamente le habría exigido dinero o pertenencias. En ese contexto, Heredia habría interpretado un movimiento del joven hacia la zona de su cintura como un posible intento de extraer un arma y habría reaccionado utilizando su propia arma de fuego.
Una versión similar habría sido sostenida por Heredia durante su indagatoria.
Estos detalles sobre el contenido de las declaraciones no fueron confirmados por la Fiscalía y forman parte de información extraoficial que deberá ser corroborada con las pruebas incorporadas al expediente.
Una causa que busca reconstruir qué pasó
La causa está caratulada como “Heredia Diego Ernesto Armas p.s.d. homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego e.p. Romano Jonathan Manuel Martín y portación de arma de fuego de uso civil”.
El allanamiento realizado en la vivienda de la acompañante y el secuestro del teléfono podrían resultar relevantes para establecer comunicaciones, movimientos y otros elementos vinculados a las horas previas y posteriores al homicidio.
Mientras tanto, Diego Ernesto Heredia Armas continúa detenido, a disposición de la Justicia.
La investigación deberá determinar, a partir de testimonios, pericias y demás evidencias, qué ocurrió exactamente aquella noche y si la versión de los hechos sostenida por el acusado encuentra respaldo en los elementos reunidos hasta el momento.