El partido por la Copa Sudamericana dejó una escena verdaderamente llamativa que pasó inadvertida para el árbitro y los futbolistas de ambos equipos. Recién después, la transmisión televisiva puso el foco en lo sucedido.
La victoria de Boca ante Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana dejó una situación tan curiosa como insólita que pasó completamente inadvertida durante varios minutos.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El episodio tuvo como protagonista al saque inicial: el Xeneize fue el encargado de poner la pelota en movimiento tanto en el comienzo del primer tiempo como después del entretiempo, algo que no debía suceder.
Te recomendamos: Boca no tiene plazos para la vuelta de Adam Bareiro y crece la incertidumbre por su recuperación
Antes del inicio del encuentro, Recoleta ganó el sorteo, pero eligió cambiar de arco. Como consecuencia de esa decisión, le correspondió a Boca realizar el saque inicial. Hasta allí, todo normal.
Sin embargo, esa elección implicaba que el conjunto paraguayo debía ser quien pusiera en juego la pelota al comienzo del segundo tiempo. Eso no ocurrió.
Cuando ambos equipos regresaron al campo después del descanso, Boca volvió a sacar del medio y el encuentro continuó con absoluta normalidad.
El chileno Piero Maza, árbitro principal del encuentro, no detectó la irregularidad y autorizó la reanudación.
Te recomendamos: Boca fue superior, festejó ante Recoleta en el Ducó y va con ventaja a Paraguay
Lo más llamativo es que tampoco los futbolistas de Boca ni de Recoleta advirtieron lo sucedido en ese momento.
De esta manera, el conjunto paraguayo perdió el derecho a efectuar el saque inicial del complemento, que le correspondía reglamentariamente.
La particular situación fue posteriormente señalada durante la transmisión televisiva por el comentarista Juan Pablo Varsky, quien puso el foco en un episodio pocas veces visto en un partido internacional.
Así, además de los goles y las emociones que dejó el triunfo xeneize, el duelo en el Tomás Adolfo Ducó quedó marcado por una insólita equivocación que pasó delante de todos sin que prácticamente nadie la notara.