El librero dialogó con Radio Panorama la idea -ahora descartada- del Gobierno Nacional que preveía eliminar la Ley de Defensa de la Actividad Librera que establece que el editor fija un precio para sus libros que será el único al que se puede vender.
El librero santiagueño Marcos Vizoso se refirió a la iniciativa del Gobierno nacional que, finalmente, fue descartada y que contemplaba eliminar la Ley de Defensa de la Actividad Librera, conocida como Ley de Precio Fijo, que establece que el editor determina el precio de venta de un libro y que este debe ser respetado por las librerías.
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En diálogo con Radio Panorama, Vizoso consideró que la posibilidad de eliminar esta regulación representaba un riesgo para la actividad librera, especialmente para los pequeños comercios del sector.
“Es un tema traumático. La ley tiene 25 años desde que fue votada y es la que defiende la actividad librera”, sostuvo.
El librero destacó que el sistema de precio fijo permite que un mismo libro tenga el mismo valor en distintas partes del país. “El lector puede adquirir el libro en cualquier gran ciudad al mismo precio que en Santiago del Estero. Eso es una gran ventaja en cuestiones como el flete y demás”, explicó.
En ese sentido, advirtió que la eliminación de la normativa podría favorecer a las grandes cadenas comerciales y poner en dificultades a las librerías más pequeñas.

“Si esa ley se saca, muchas pequeñas librerías de barrio pueden desaparecer, afectando fuentes de trabajo”, afirmó Vizoso. Y agregó: “Cuando se habla de librerías se piensa que se puede poner cualquier precio como hacen los negocios de grandes superficies”.
“El libro no es un producto más”
Vizoso defendió el carácter particular del libro y consideró que su comercialización no debería analizarse bajo los mismos criterios que otros productos.
“El libro no es un producto más, genera educación y capacitación y marca la diferencia en las comunidades, por eso hay que respetarlo”, remarcó.
También señaló que existen modelos similares en otros países. “Si vamos a Italia, España o México tienen una ley de regulación de precios”, sostuvo.
El librero también se refirió a la situación que atraviesa actualmente el sector en Argentina y señaló que las librerías enfrentan dificultades económicas que exceden la discusión sobre la regulación de precios.
“Las librerías no son hoy una prioridad”, afirmó. En ese sentido, mencionó que durante el kirchnerismo “se han abierto 3.500 librerías en todo el país, y hoy cerraron casi el doble”. Aclaró que su intención no era “hacer apología”, sino mostrar cómo evolucionó la actividad librera en los últimos años.
Vizoso también reivindicó la experiencia de la lectura en papel frente al avance de los formatos digitales.
“El libro físico da otras sensaciones. La verdadera pasión del lector lo lleva a mover las hojas y sentir el olor del libro cuando lo compra”, expresó.
Al mismo tiempo, cuestionó los precios de algunos ejemplares y pidió una mayor adaptación de las editoriales a la realidad del mercado.
“Algunas editoriales deberían ponerse en onda con respecto al precio del libro”, sostuvo.
Como ejemplo de la dimensión que puede alcanzar la actividad en otros mercados, mencionó a Barcelona, donde, según señaló, durante el Día del Libro se llegaron a vender dos millones de ejemplares.
Finalmente, Vizoso advirtió sobre las dificultades que enfrenta el comercio librero para sostener su rentabilidad en Argentina. “La venta aquí no es fácil, las tarjetas de crédito son usurarias porque cobran hasta el uso del posnet y hacen difícil la rentabilidad”, concluyó.