El Gobierno ya había empezado a flexibilizar ese esquema por distintas vías.
A comienzos de 2025, el BCRA habilitó a los bancos a prestar en moneda extranjera a clientes que no generan ingresos en divisas cuando el fondeo proviene de Obligaciones Negociables de las propias entidades o de líneas de financiamiento del exterior. Esa modificación no habilitó el uso de los depósitos en dólares de los ahorristas para esos préstamos.
En junio, el Banco Central autorizó a los bancos a prestar dólares de los ahorristas a empresas que presenten garantías de exportadores.
Ese mismo mes, Economía dio otro paso en el intento por flexibilizar aún más el esquema. A través del sistema de Sociedades de Garantía Recíproca. La Secretaría de Industria y Comercio permitió que las SGR avalen operaciones en dólares de PyMEs que no tengan ingresos en moneda extranjera, con un límite de hasta el 50% de su Fondo de Riesgo Disponible y con la obligación de mantener inversiones en divisas suficientes para respaldar esas garantías.
Ese cambio tampoco significó una apertura general de los depósitos bancarios en dólares. Amplió la posibilidad de garantizar financiamiento para empresas sin ingresos en divisas, pero mantuvo una cobertura patrimonial específica.
El Gobierno había analizado una modificación más amplia en febrero. En ese momento, los equipos de Economía y del Banco Central trabajaron sobre un esquema que incluía créditos hipotecarios, prendarios y personales en dólares para personas con ingresos en pesos, pero la iniciativa quedó en pausa ante objeciones internas sobre el riesgo cambiario, la capacidad de respuesta del sistema y una eventual suba de la mora.
La discusión volvió a tomar fuerza en las últimas semanas. El sistema financiero mantiene una porción importante de sus depósitos en dólares sin canalizar hacia préstamos, y distintas estimaciones ubican la capacidad prestable ociosa cerca de los US$7000 millones. El debate reciente apunta justamente a encontrar mecanismos que permitan ampliar el crédito sin eliminar las coberturas frente al riesgo de descalce.