La Escuela Frontera 1 en Jujuy suspendió las clases debido a una alerta de seguridad tras el hallazgo de un objeto sospechoso en sus instalaciones.
La comunidad educativa de la Escuela Frontera 1 se enfrentó a una jornada de incertidumbre el pasado viernes, cuando el personal de servicios generales encontró una caja de origen desconocido en el hall de ingreso del establecimiento. Ante la sospecha, se activó de inmediato el protocolo de seguridad: se notificó a las autoridades educativas y se solicitó la intervención de Bomberos Voluntarios y de la Policía de la Provincia para examinar el objeto y determinar su naturaleza.
La decisión de suspender las clases fue tomada de manera preventiva, considerando los hechos de vandalismo que afectaron a la escuela el lunes anterior. En esa ocasión, la supervisora de Nivel Inicial, Nelida Gil, confirmó que desconocidos habían dejado una garrafa abierta en el interior del edificio, generando un alto riesgo para los ocupantes. Gil expresó: "No podemos exponer a los chicos ni al personal ante cualquier amenaza".
La funcionaria lamentó profundamente que los alumnos perdieran otra jornada de clase, especialmente porque muchos dependen del comedor escolar para recibir desayuno, almuerzo y merienda. "Es un golpe duro para las familias, pero la seguridad es lo primero", agregó.
Mientras tanto, los estudiantes del Nivel Primario continuarán con actividades de manera virtual durante la jornada, buscando no interrumpir completamente el proceso educativo. Las autoridades están a la espera del informe técnico de los peritos para determinar si el objeto representaba un peligro real o si se trató de una falsa alarma.
Gil adelantó que se reunirá en breve con docentes y representantes de las familias para analizar las medidas a seguir, con el objetivo de reforzar la seguridad de la institución y crear conciencia sobre la gravedad de estos actos. La supervisora indicó que la decisión sobre las actividades del viernes se tomará en conjunto con las autoridades provinciales, priorizando siempre la integridad de alumnos, docentes y personal de servicios generales.
"Vamos a esperar el resultado de la investigación y luego definiremos. Pero no vamos a bajar los brazos; la escuela es de todos y hay que cuidarla", concluyó la supervisora, reafirmando el compromiso hacia la seguridad y bienestar de la comunidad educativa.