La multitudinaria peregrinación en honor a San Gil, el santo pagano que año a año moviliza a miles de fieles, terminó marcada por una serie de violentos episodios delictivos.
La multitudinaria peregrinación en honor a San Gil, el santo pagano que año a año moviliza a miles de fieles, terminó marcada por una serie de violentos episodios delictivos. Un joven resultó herido de bala y dos mujeres denunciaron haber sido atacadas y amenazadas con armas de fuego durante la jornada festiva.
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Según fuentes judiciales y policiales vinculadas a la investigación, mientras una multitud de devotos acompañaba la marcha religiosa en inmediaciones del barrio El Tuscal, se produjeron distintos episodios armados que demandaron la intervención del personal de la Comisaría 15.
El primer hecho de sangre se registró alrededor de las 15, cuando Luis Suárez, de 26 años, debió ser trasladado de urgencia al Centro Integral de Salud Banda luego de recibir un impacto de bala en la parte posterior de uno de sus muslos, debajo de la zona glútea.
De acuerdo con el relato brindado por la víctima, se encontraba en la intersección de avenida Belgrano y Calle 23 cuando se inició un violento desorden entre varias personas desconocidas. En medio de las corridas y las detonaciones de armas de fabricación casera, conocidas como "tumberas", uno de los proyectiles impactó contra su cuerpo.
Afortunadamente, el joven fue asistido en el centro de salud y se encontraba fuera de peligro. Posteriormente, el médico policial Dr. Carlos Terzano constató las lesiones y estableció un período de diez días de curaciones.
Suárez manifestó ante los investigadores que no conocía a los autores del disparo y expresó su decisión de no instar la acción penal. No obstante, la fiscal de turno, Dra. Virginia Abrate, ordenó avanzar con la investigación, tomar declaraciones testimoniales y analizar las cámaras de seguridad instaladas en el sector.
Dos mujeres denunciaron amenazas a tiros
Casi de manera simultánea, la tensión y los disparos se trasladaron hacia las calles África y Urutaú, en el barrio Avenida, donde vecinos vivieron momentos de extrema tensión a raíz de dos episodios de amenazas con armas de fuego.
En ambos casos, las denunciantes señalaron como principal sospechoso a un joven de 25 años conocido como "Chichón" Bracamonte.
La primera denuncia fue radicada alrededor de las 15.20 por Natalia, de 35 años, quien se encontraba en la vereda de su domicilio. Según manifestó ante los uniformados, el sospechoso pasó por el lugar encapuchado y como acompañante de una motocicleta de 110 cc de color negro.
Siempre de acuerdo con su relato, Bracamonte habría extraído un revólver y efectuado un disparo al aire. Ante la situación, la mujer se arrojó sobre su hijo de 10 años para protegerlo.
Diez minutos más tarde, Nadia, de 24 años, se presentó ante la Policía y denunció haber sido sorprendida por el mismo individuo, quien circulaba a bordo de una motocicleta tipo enduro de color gris.
La joven sostuvo que el sospechoso le apuntó directamente con un arma, efectuó un disparo hacia la vivienda de una vecina y posteriormente volvió a gatillar al aire mientras la amenazaba de muerte. Según su denuncia, el acusado le habría advertido además que regresaría para ingresar a su propiedad.
Investigación y búsqueda del sospechoso
Ante la gravedad de los episodios registrados durante la jornada de celebración, la fiscal Dra. Virginia Abrate tomó intervención y dispuso una serie de medidas para intentar esclarecer los hechos.
Entre ellas se encuentran un relevamiento vecinal, la recepción de testimonios de personas que pudieron haber presenciado los ataques y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona.
En paralelo, los efectivos policiales trabajan para dar con el paradero de Bracamonte, señalado por las dos denunciantes como presunto autor de las amenazas y los disparos.
Los episodios de violencia generaron preocupación entre quienes participaban de la tradicional peregrinación, que congregó a miles de fieles y terminó marcada por corridas, disparos y denuncias que ahora son investigadas por la Justicia.