Se solicita una prórroga de prisión preventiva para Moisés Márquez Calani, acusado del asesinato del odontólogo jujeño Miguel Ángel Coria en Tarija el 25 de abril.
Hoy, en la ciudad de Tarija, se llevará a cabo una audiencia remota en el caso del asesinato de Miguel Ángel Coria, un odontólogo jujeño de 37 años que residía en Bolivia. Este caso ha captado la atención pública debido a la gravedad del delito, por el cual se encuentra en prisión preventiva Moisés Márquez Calani, de 42 años, imputado por un presunto 'asesinato agravado por motivos fútiles y bajos y por alevosía y ensañamiento', tal como establece el artículo 252 del Código Penal del Estado Plurinacional de Bolivia.
La querella, representada por los abogados Ruddy Casas y Cristian Toledo Telles, solicitará la prórroga de la medida judicial en la audiencia. Esta solicitud es crucial, dado que la familia de la víctima, los Coria, ha expresado su preocupación sobre la posibilidad de que Márquez Calani sea liberado antes de que se complete la investigación.
Desde el homicidio, ocurrido el 25 de abril, han pasado cuatro meses. La familia Coria teme que la liberación del acusado pueda poner en riesgo a otras personas, como lo indicó Gabriela Coria, hermana de la víctima: 'No debería estar libre. Mi hermano perdió la vida y esa persona debe pagar por lo que hizo'.
Las fuentes que están al tanto de la investigación han indicado que esta semana se ha continuado con la recepción de testimonios de testigos y la producción de pruebas. Esto incluye análisis biológicos, toxicológicos y genéticos del imputado, así como la pericia de los teléfonos celulares de ambos, tanto de la víctima como del acusado.
El abogado querellante, Ruddy Casas, ha descrito el crimen como 'bastante cruel, salvaje, brutal', detallando que el ataque se produjo entre las 6 y las 6:55 de la mañana. Según la versión de la defensa, el acusado intentó justificar su accionar al afirmar que la víctima intentó besarlo, lo que desencadenó la pelea. Sin embargo, las pruebas y testimonios parecen contradecir esta versión, revelando un ataque sistemático y alevoso hacia Coria.
Tras el ataque, que dejó a Coria gravemente herido, Márquez Calani se alejó de la escena del crimen con aparente tranquilidad. Fue posteriormente arrestado gracias a la rápida actuación de la Policía Boliviana, tras recibir informes de testigos que presenciaron los hechos y la huida del imputado. Actualmente, el acusado enfrenta serias acusaciones que podrían llevar a una condena significativa, dependiendo del resultado de la audiencia y la presentación de pruebas en las próximas semanas.