El Globo busca volver al triunfo ante su gente, mientras que el conjunto cordobés necesita cortar una larga sequía para salir del fondo.
El Palacio Tomás Adolfo Ducó se prepara para recibir un partido de necesidades diferentes, pero con un mismo objetivo: volver a sumar de a tres. Huracán recibirá a Estudiantes de Río Cuarto desde las 19 por una nueva fecha del Torneo Clausura, con la obligación de dejar atrás los últimos resultados y recuperar protagonismo en el Grupo B.
El equipo dirigido por Diego Martínez llega después de dos partidos sin ganar. Luego de celebrar en el clásico ante San Lorenzo, el Globo perdió 2-0 frente a Sarmiento en Junín y posteriormente empató 0-0 como local ante Deportivo Riestra. Con 8 puntos, ocupa el noveno lugar de la zona y necesita una victoria para acercarse nuevamente a los puestos de arriba.
Del otro lado estará un Estudiantes de Río Cuarto que atraviesa un momento todavía más delicado. El conjunto de Rubén Forestello suma apenas 5 unidades y se encuentra 13° en el Grupo B. Además, convirtió solamente dos goles en el campeonato y acumula cinco encuentros consecutivos sin triunfos, por lo que buscará dar el golpe en Parque Patricios para comenzar a salir de la zona baja.
El Globo atraviesa una campaña irregular en el Clausura. Tiene 8 puntos, con cuatro goles a favor y otros cuatro en contra, y se encuentra a cinco unidades del líder Argentinos Juniors.
Después del gran triunfo ante San Lorenzo, Huracán no pudo sostener el envión: perdió ante Sarmiento y luego empató sin goles contra Riestra. El principal déficit estuvo en el ataque, ya que le costó generar peligro y transformar sus aproximaciones en situaciones claras de gol.
El conjunto cordobés necesita reaccionar cuanto antes. Con 5 puntos, se ubica en el puesto 13 del Grupo B y atraviesa una racha de cinco partidos sin conocer la victoria.
En su última presentación, Estudiantes igualó 0-0 ante San Lorenzo en Río Cuarto. Antes había sufrido derrotas ajustadas contra Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia. La falta de gol es uno de sus principales problemas: apenas convirtió dos tantos en el torneo.