El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro definió el cronograma de las últimas audiencias. Tras la nueva declaración de Leopoldo Luque, las defensas presentarán a sus testigos y el 29 de septiembre comenzarán los alegatos finales.
El juicio por la muerte de Diego Maradona entró formalmente en su recta final. El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro definió el cronograma de las próximas audiencias y estableció que el 29 de septiembre comenzarán los alegatos finales de las partes.
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La decisión fue adoptada este jueves, luego de la sorpresiva nueva declaración de Leopoldo Luque, quien volvió a hablar ante los jueces y cuestionó parte de las conclusiones a las que arribó la Junta Médica que intervino en la investigación por la muerte del exfutbolista.
Antes de que comiencen los alegatos, el tribunal dispuso que las próximas cinco audiencias estarán destinadas a los 17 testigos propuestos por las defensas. Una vez finalizada esa etapa, las partes tendrán la posibilidad de exponer sus conclusiones sobre todo lo ocurrido durante el debate.
Los alegatos podrían extenderse durante varias semanas debido a la cantidad de partes que intervienen en el proceso. La acusación está conformada por cinco equipos de abogados, además del Ministerio Público Fiscal, mientras que hay siete grupos de defensas.
Finalizada esa instancia, los siete acusados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de que el tribunal pase a deliberar y finalmente dicte su decisión.
El testimonio de Luque estaba previsto inicialmente para una instancia posterior, ya que este jueves debía comenzar la presentación de los testigos de las defensas. Sin embargo, el testimonio de José Antonio Maya, perito de parte del neurocirujano que participó de la Junta Médica, fue suspendido a último momento por un imprevisto informado por los abogados.
Ante esa situación, Luque volvió a declarar y protagonizó así su décima declaración durante el proceso.
Durante su exposición, el neurocirujano intentó marcar una diferencia entre el estado de salud de Maradona que surge de la autopsia y de las historias clínicas analizadas por los peritos y el paciente que, según sostuvo, ellos conocieron y atendieron durante su vida.
“El paciente que describen los peritos de la Junta no es el que nosotros teníamos en vida”, sostuvo Luque.
El médico cuestionó de esta manera algunas de las conclusiones de la Junta Médica, que había señalado que Maradona presentaba distintos problemas de salud, entre ellos insuficiencia cardíaca, hepática y renal, además de un deterioro de su estado general.
Según explicó Luque ante los jueces, los estudios cardiológicos realizados al exfutbolista presentaban resultados normales. También sostuvo que sus valores de creatinina, utilizados como referencia para evaluar la función renal, se encontraban dentro de parámetros normales.
En relación con el hígado, explicó que Maradona tenía cirrosis, pero que el hepatólogo que lo atendía había determinado que su función hepática era normal y que no presentaba síntomas.
“La estructura no es lo mismo que la función”, afirmó durante su declaración.
Luque también respondió preguntas de su abogado defensor, Francisco Oneto, sobre el papel que tuvo durante la internación domiciliaria de Maradona, en la que el exfutbolista murió el 25 de noviembre de 2020.
El neurocirujano aseguró que su participación estaba vinculada principalmente con el seguimiento de la cuestión neurológica y remarcó que no estaba a cargo del resto de los profesionales que integraban el equipo médico.
“Yo le seguí la parte neuroquirúrgica. Y quiero aclarar que yo no vi ningún profesional haber hecho algo malo, todo lo contrario. Intentaron ayudar a un paciente como pasa en otras instituciones”, sostuvo.
En ese sentido, aseguró que muchas veces actuaba como mediador porque tenía acceso a la habitación de Maradona y podía intervenir ante determinadas situaciones.
“Yo al paciente lo quería y lo seguía queriendo. Pero yo no estaba a cargo”, remarcó.
Luque insistió además con su interpretación de que el estado de salud que surge del análisis posterior a la muerte no se correspondía con el cuadro que, según él, presentaba Maradona durante el período en que estuvo bajo seguimiento médico.
“El paciente de la Junta Médica es un paciente gravísimo, pero no era nuestro paciente”, afirmó.
Durante su declaración, Luque también se refirió al vínculo personal que mantenía con Maradona y aseguró que nunca imaginó que el exfutbolista terminaría muriendo durante la internación domiciliaria.
“Jamás imaginé el final que tuvo, ni se me cruzó por la cabeza”, expresó.
El médico sostuvo que quería profundamente al exfutbolista y que su relación con él excedía la de un vínculo estrictamente profesional.
“Yo lo quería infinitamente a Diego. No era un paciente más. Estar cerca de Diego era hermoso, no se puede negar”, afirmó.
Luque también explicó que, durante los últimos tiempos, sentía una creciente frustración porque consideraba que el principal problema de Maradona era su adicción al alcohol, un aspecto para el cual, según dijo, no contaba con las herramientas necesarias para intervenir.
“Acá me nombran como médico de cabecera. Pero mi única utilidad real es que él confiaba en mí”, explicó.
Según su relato, cuando observó que Maradona contaba con un equipo encargado de distintos aspectos de su atención, decidió tomar distancia porque sentía que no podía aportar demasiado.
“Para mí era frustrante no poder ayudarlo, por eso yo no quería participar más de eso. No me sentía útil”, sostuvo.
Con la declaración de Luque, el tribunal dejó establecido el camino que seguirá el debate hasta su conclusión. Las próximas cinco audiencias estarán dedicadas a los testigos de las defensas, que deberán presentar a 17 personas.
Después comenzará una de las etapas centrales del proceso: los alegatos de las partes.
La fecha fijada es el 29 de septiembre, cuando comenzarán las exposiciones finales de las acusaciones y las defensas. Por la cantidad de abogados y partes involucradas, esta instancia podría prolongarse durante varias semanas.
Una vez que todos hayan presentado sus argumentos, los acusados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras.
Después de eso, ya no habrá nuevas pruebas ni testimonios y quedará en manos de los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro la decisión sobre las responsabilidades que se discuten en el juicio por la muerte de Diego Maradona.