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Opinión y Actualidad

Crítica de "Look Back"

El cineasta nipón Hirokazu Koreeda adapta el manga homónimo de Tatsuki Fujimoto y entrega su mejor película desde que ganó la Palma de Oro de Cannes en 2018.

Hoy 07:03
Look Back

Por Manu Yáñez
Para Fotogramas

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Seis años después de inaugurar el Festival de Venecia con ‘La verdad’ –su película rodada en París–, el cineasta japonés Hirokazu Koreeda regresa a la Mostra para presentar su candidatura al León de Oro con ‘Look Back’, una muy fiel adaptación del manga homónimo de Tatsuki Fujimoto. El film se centra en la relación entre dos niñas que se conocen y crecen juntas gracias a su pasión por el mundo de la historieta. Fujino (Ryô Ikeda) es una chica espabilada y resuelta que, inicialmente, encuentra a una suerte de competidora en Kyomoto (Natsuki Deguchi), que no aparece por clase (sufre el síndrome hikikomori), pero sí publica sus preciosistas tiras no-tan-cómicas en la gaceta escolar. El destino acabará juntando a Fujino y Kyomoto alrededor de una ambición común por convertirse en autoras de manga, un sueño que las llevará a experimentar inseguridades y logros, mucha euforia y también episodios de gran tristeza. El retrato de la vida como un territorio de claroscuros, propenso a lo agridulce, es la gran especialidad de Koreeda, que encuentra en el cómic de Fujimoto una plataforma ideal para explorar con pausa los temas del aprendizaje vital y el transcurso del tiempo.

En sus últimas películas –de ‘Broker’ a ‘Kakeru’, pasando por ‘Monster’–, Koreeda parecía haber perdido la serenidad y capacidad de observación que había dotado a su cine de una personalidad singular. Pero, por suerte, con ‘Look Back’, el autor nipón baja las revoluciones dramáticas para entregarse al estudio detallado de los empeños cotidianos de sus protagonistas. Así, la atención al gesto mínimo, casi microscópico, se convierte aquí en la razón de ser del trabajo del director nipón, que se esfuerza por reconocer la inspiración del manga original, que ya fue adaptado como un film de animación en el año 2024. Koreeda reconstruye muchas de las viñetas del cómic, jugando con la idea de filmar los espacios (sobre todo la habitación de Fujino) siempre desde la misma perspectiva, una estrategia que remite a la obra del maestro del cine japonés Yasujirō Ozu. Pero el compromiso del director de ‘Nuestra hermana pequeña’ con el universo del manga va más allá de la adaptación mimética y se extiende al estudio minucioso de la vertiente más artesanal del mundo de la historieta. En la película, abundan los planos en los que se observa la minuciosa labor de Fujino creando los personajes y la acción de las viñetas, mientras que Kyomoto se deja la piel dando vida a los fondos. Y todavía más. Koreeda se entretiene en mostrarnos los materiales de trabajo de las chicas: los manuales de dibujo, las plantillas, las diferentes plumas y, por último, la incorporación de la tecnología digital a la creación de manga.

No es tan habitual ver una adaptación del cómic que muestra tanto respeto por el original; solo hay que pensar en la parafernalia digital de la mayoría de las películas de la factoría Marvel, que parecen renunciar al componente elíptico y estático-dinámico de la viñeta. Y es gracias a esta fidelidad a las formas del cómic –que en ocasiones pueden conducir ‘Look Back’ hacia el terreno del artificio– que la película alcanza una belleza genuina, propia, abierta a la imaginación fílmica (es posible encontrar referencias al cine de Friedrich Wilhelm Murnau, Steven Spielberg y Hayao Miyazaki). La cadencia entre paisajes soleados y nevados se aleja de la belleza de postal y se integra de forma orgánica en la meditación que propone la película sobre las implicaciones del paso del tiempo. Y si bien Koreeda no puede evitar endulzar en exceso algunos pasajes, el tono naif del conjunto sostiene el delicado equilibrio entre la exploración de una juventud exultante –los personajes adultos quedan al margen del film– y una meditación sobre la aceptación del dolor (aquí, de nuevo, resulta inevitable pensar en el cine de Ozu). Así, a través del elogio de la dimensión artesanal de la creación artística, Koreeda entrega la que es, probablemente, su mejor película desde ‘Un asunto de familia’, con la que ganó la Palma de Oro de Cannes en el año 2018.

Para apasionados del manga y de los relatos de aprendizaje