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Magnani en LO: “El modelo económico de Milei no le hizo ni siquiera cosquillas a la ocupación británica”

El politólogo e investigador dialogó con Libertad de Opinión y analizó el escenario geopolítico del Atlántico Sur, la postura de Estados Unidos frente al reclamo argentino, el vínculo con Chile e Israel y las recientes decisiones del Gobierno nacional en materia de defensa.

Hoy 23:17
Ezequiel Magnani

El debate por la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública y abrió una serie de interrogantes sobre el escenario geopolítico del Atlántico Sur, el papel de los países aliados de la Argentina y las herramientas con las que el país puede sostener su reclamo soberano.

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En ese contexto, el politólogo e investigador Ezequiel Magnani analizó el escenario internacional y cuestionó distintos aspectos de la política exterior y de defensa del Gobierno nacional, al tiempo que destacó la importancia de volver a instalar la cuestión Malvinas como una prioridad de la agenda argentina.

Que se instale el tema Malvinas en la agenda, es una excelente noticia”, sostuvo Magnani, aunque marcó reparos sobre el momento elegido por la administración de Javier Milei. En ese sentido, consideró que existe un componente “tardío” y “oportunista” en la decisión, pero remarcó que el reclamo soberano continúa siendo una cuestión central para la Argentina.

Según planteó, las Islas Malvinas forman parte de un territorio que permanece bajo ocupación británica y por eso consideró necesario sostener el tema en la agenda pública y política nacional.

El papel de Estados Unidos y el “efecto Trump”

Uno de los principales ejes de la entrevista estuvo vinculado con las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y las versiones sobre un eventual cambio en la posición de Washington respecto de Malvinas.

Magnani pidió no sobredimensionar ese escenario y sostuvo que Estados Unidos mantiene una posición histórica respecto de la cuestión de las islas.

Yo no me ilusionaría con un cambio en la política de los Estados Unidos”, afirmó. Según explicó, desde que la cuestión Malvinas ingresó al ámbito de la descolonización de Naciones Unidas, Washington sostiene formalmente una posición vinculada con la necesidad de una negociación entre la Argentina y el Reino Unido.

En ese sentido, remarcó que el apoyo estadounidense a la resolución 2065 de Naciones Unidas implica promover una negociación bilateral para resolver la cuestión de la soberanía.

Estados Unidos siempre tuvo una posición neutral”, señaló, y explicó que las recientes expresiones de Trump deberían interpretarse principalmente como una forma de presión hacia el Reino Unido, más que como una modificación estructural de la política estadounidense.

Según su análisis, Washington busca que Londres incremente su participación en materia de defensa europea y acompañe sus iniciativas militares en Medio Oriente.

Es una forma que tiene Estados Unidos de ejercer presión frente al Reino Unido, donde Argentina tiene un impacto colateral”, sostuvo.

Por eso, consideró poco probable que esa situación derive en un respaldo explícito de Estados Unidos al reclamo argentino. “Eso es muy difícil que suceda dada la magnitud del vínculo estratégico entre Estados Unidos y el Reino Unido”, afirmó.

Defensa, presupuesto y el Consejo de Seguridad Nacional

Otro de los temas abordados fue el incremento de los recursos destinados a Defensa y las decisiones adoptadas por el Gobierno en torno a las Fuerzas Armadas.

Magnani cuestionó la idea de que la actual administración sea la que más haya fortalecido el gasto militar y sostuvo que, de acuerdo con sus cálculos, el gobierno de Milei registra uno de los niveles más bajos.

En la práctica el gobierno de Javier Milei es el gobierno que menos gasta en defensa desde la vuelta a la democracia”, sostuvo, y ubicó ese nivel en torno al 0,5% del PBI.

Al mismo tiempo, valoró como positiva la decisión de retomar el financiamiento para la construcción de la base naval integrada, una política que, según recordó, había comenzado en 2022.

Es una buena medida para aumentar la gravitación geopolítica del Atlántico Sur”, señaló.

Sin embargo, manifestó preocupación por otro aspecto de la política de seguridad del Gobierno: la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.

En ese punto, advirtió que en la Argentina existen diferencias normativas entre defensa nacional y seguridad interior y consideró que la integración de ambas áreas podría generar problemas.

Lo que marcaría como relevante y sí pondría la atención política en modo muy crítico es en la creación de este Consejo de Seguridad Nacional”, afirmó.

Según su interpretación, ese esquema “puede ir en contra de la ley” y no resulta necesario para fortalecer la posición argentina frente a la ocupación británica de las islas.

La economía argentina y la presión sobre el Reino Unido

Magnani también se refirió a uno de los argumentos utilizados por Milei, quien sostiene que un fortalecimiento de la economía argentina puede mejorar la capacidad del país para defender sus recursos y su posición internacional.

El especialista cuestionó esa relación directa y planteó que el crecimiento económico, por sí solo, no alcanza para modificar el escenario de la disputa por Malvinas.

La Argentina puede desarrollarse económicamente, pero eso no implica, justamente, que se debilite la posición británica”, explicó.

A su criterio, el país necesita diseñar políticas específicas para aumentar la presión sobre el Reino Unido y generar costos vinculados con la ocupación.

La Argentina tiene que tener esfuerzos específicos y orientados a mejorar su economía, a desarrollar el país, pero pensando en cómo ejercer costos y presión frente a la ocupación británica”, sostuvo.

En ese marco, puso como ejemplo el caso de una empresa británica vinculada al sector energético y señaló que su presencia posterior en Tierra del Fuego demuestra, según su interpretación, que las políticas económicas no necesariamente generan efectos sobre la posición británica en el Atlántico Sur.

Magnani resumió su evaluación con una definición contundente: “Ese modelo económico no le hizo ni siquiera cosquillas a la ocupación militar británica y colonial de nuestras Islas Malvinas”.

Chile: cooperación y tensiones en el sur

El vínculo con Chile fue otro de los puntos destacados durante la entrevista.

Magnani reconoció que el país vecino mantiene desde hace décadas una posición favorable al reclamo soberano argentino sobre las islas, pero advirtió que el Reino Unido construyó capacidades logísticas y operativas con distintos países de la región.

La Argentina lo que debe garantizarse es justamente la cooperación de Chile en lo que tiene que ver con sus intereses en el Atlántico Sur”, sostuvo.

En ese sentido, consideró necesario trabajar diplomáticamente para evitar que las conexiones logísticas y comerciales con las islas contribuyan a sostener la presencia británica.

La Argentina tiene que accionar activamente justamente para evitar esto. Esto es fundamental para elevar los costos a la ocupación británica”, afirmó.

También cuestionó determinadas declaraciones de funcionarios argentinos relacionadas con el Estrecho de Magallanes, al considerar que generaron tensiones innecesarias con Chile.

Magnani sostuvo que el país debe preservar una relación estable con su vecino y diferenció esa cuestión de las áreas donde todavía existen desacuerdos limítrofes.

La Argentina tiene que promover justamente esa cooperación, aunque esa cooperación debe ser muy seria”, planteó.

Israel y el proyecto Sea Lion

Otro de los puntos de la entrevista estuvo relacionado con Israel y la participación de la empresa Navitas en proyectos de explotación hidrocarburífera vinculados con las Islas Malvinas.

Magnani cuestionó lo que definió como un “alineamiento incondicional” de la Argentina con Israel y sostuvo que ese vínculo debería utilizarse para plantear el reclamo argentino.

La Argentina debería, en ese sentido, poder ejercer presión en el gobierno israelí, en Benjamín Netanyahu y en sus funcionarios”, afirmó.

Además, señaló el rol de la empresa estatal israelí Rafael Systems en relación con el sistema de defensa aérea desplegado en las islas bajo control británico.

Israel coopera militarmente, en parte, con la ocupación militar británica de las Islas Malvinas”, aseguró Magnani.

A partir de ese escenario, planteó una crítica directa a la política exterior argentina y sostuvo que las alianzas internacionales también deberían evaluarse en función de los intereses estratégicos del país.

De nada sirve tener una alianza incondicional cuando tus propios aliados contribuyen, de hecho, a la ocupación colonial que se tiene sobre el 25% de tu territorio”, manifestó.

En el tramo final de la entrevista, volvió sobre la cuestión de los aliados estratégicos y sostuvo que el Gobierno debería evaluar qué resultados concretos produjo su política exterior.

Tres años de alineamiento incondicional, bueno, deberían tener algún tipo de resultado”, afirmó.

Y concluyó con una definición sobre las prioridades de la política exterior argentina: “Debería ser hora de rever cuáles son nuestros aliados incondicionales que más nos ayudan a resolver nuestro principal interés nacional, que es la ocupación, de nuevo, insisto, del 25% de nuestro territorio”.

De esta manera, Ezequiel Magnani estuvo en diálogo con Libertad de Opinión, donde repasó los principales desafíos que enfrenta la Argentina en el Atlántico Sur, analizó el papel de Estados Unidos, Chile e Israel y cuestionó distintos aspectos de la estrategia oficial frente a la cuestión Malvinas.