El entrenador dirigió la práctica del domingo y ajusta los últimos detalles antes del partido de ida que se jugará este martes en la Bombonera.
Boca Juniors atraviesa horas decisivas en la previa de la semifinal de ida de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. La lesión de Leandro Paredes generó preocupación en el cuerpo técnico y obligó a Rodolfo Arruabarrena a modificar la planificación de los entrenamientos para preservar físicamente a sus jugadores.
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A solo 48 horas del encuentro, que se disputará este martes 13 de octubre desde las 21.30 en la Bombonera, el entrenador decidió bajar la intensidad de los trabajos para evitar nuevas complicaciones físicas en una instancia clave de la temporada.
Durante la práctica del domingo en el predio de Ezeiza, el plantel realizó ejercicios en el gimnasio y trabajos con pelota en espacios reducidos, en una jornada de exigencia moderada.
Mientras tanto, Leandro Paredes y Tomás Belmonte, ambos descartados por lesión, observaron el entrenamiento desde un costado del campo. Sus ausencias representan un problema importante para el entrenador, especialmente por las alternativas que pierde en el mediocampo.
Con la baja confirmada del capitán, Arruabarrena deberá definir quién ocupará su lugar en el mediocampo para enfrentar al conjunto brasileño. En ese escenario, aparecen dos candidatos con características diferentes: Carlos Palacios y Williams Alarcón.
Por un lado, Palacios viene recuperando protagonismo después de atravesar un período de menor continuidad debido a una lesión de rodilla y su posterior puesta a punto física.
El futbolista sumó minutos en las últimas semanas e incluso fue titular en el empate 2-2 frente a Instituto en Córdoba, por lo que aparece como una alternativa para aportar mayor juego y creatividad.
En tanto, Williams Alarcón se perfila como una opción con características más defensivas. El mediocampista ganó terreno tras la lesión de Belmonte y mostró solidez en sus últimas presentaciones, lo que lo posiciona como un posible reemplazante para fortalecer la recuperación de la pelota.
La decisión final dependerá del esquema que pretenda utilizar el entrenador, quien deberá encontrar el equilibrio entre la generación de juego y la contención ante un rival exigente.
Boca y Vasco da Gama comenzarán a disputar su serie de semifinales este martes en Buenos Aires, mientras que la revancha se jugará una semana después en Brasil.
De esta manera, Boca afrontará uno de los compromisos más importantes del año con dos bajas sensibles y la obligación de conseguir un buen resultado como local para llegar con ventaja a la revancha en territorio brasileño.