El capitán xeneize realizó trabajos de campo apenas cinco días después de sufrir un desgarro y respondió favorablemente.
Boca Juniors recibió una noticia alentadora en medio de la preocupación por la derrota ante Vasco da Gama en las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. El capitán Leandro Paredes realizó trabajos de campo durante el entrenamiento de este miércoles en Ezeiza y respondió favorablemente, lo que abrió una pequeña esperanza de cara a la revancha del próximo martes 20 de octubre en Brasil.
El mediocampista sufrió un desgarro grado II en el isquiotibial derecho el pasado viernes, durante el empate frente a Instituto de Córdoba. Aunque apenas transcurrieron cinco días desde la lesión, el campeón del mundo fue exigido en algunas tareas y dejó buenas sensaciones en el cuerpo técnico.
Sin embargo, su presencia en el partido de vuelta está lejos de estar garantizada. Los plazos habituales de recuperación son mayores y una vuelta anticipada podría exponerlo a una lesión más grave.
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En un primer momento, el regreso del capitán estaba previsto para el Superclásico ante River Plate, programado para el 1 de noviembre en La Bombonera. Para entonces, Paredes habría completado 22 días de recuperación, un período más cercano a los tiempos estimados para su lesión muscular.
No obstante, la derrota por 1-0 ante Vasco da Gama en el encuentro de ida modificó el panorama deportivo de Boca, que necesita remontar la serie como visitante para alcanzar la final del torneo continental.
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En ese contexto, la posibilidad de adelantar el regreso del mediocampista comenzó a tomar fuerza, especialmente después de que pudiera realizar trabajos sobre el campo de juego.
De todas maneras, el desafío es importante: si finalmente juega el martes, Paredes lo haría apenas 11 días después de sufrir el desgarro, un plazo considerablemente menor al que suele requerir una lesión muscular de segundo grado.
Por ese motivo, el cuerpo médico y el entrenador Rodolfo Arruabarrena deberán evaluar cuidadosamente su evolución antes de tomar una decisión.
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La principal preocupación está relacionada con la cicatrización de la lesión. Un desgarro grado II implica una ruptura parcial de fibras musculares y necesita un período de recuperación adecuado para reducir las posibilidades de una recaída.
En el caso de Paredes, jugar apenas 11 días después de la lesión supondría un riesgo físico importante, ya que el músculo podría no haber completado su proceso de recuperación.
Por eso, las próximas prácticas serán determinantes para conocer cómo responde el futbolista ante las exigencias y si puede avanzar en su rehabilitación sin presentar molestias.
Si su evolución resulta favorable, el capitán podría integrar la delegación que viaje a Brasil, aunque su eventual participación en el encuentro se resolvería cerca del partido.
La ausencia del campeón del mundo se hizo sentir durante la derrota frente a Vasco da Gama, especialmente por las dificultades que mostró Boca para generar juego y manejar la pelota en el mediocampo.
Leandro Paredes es una de las principales referencias futbolísticas y anímicas del equipo, tanto por su capacidad para organizar los ataques como por su liderazgo dentro del plantel.
Además, las alternativas en su posición se redujeron por la lesión de Tomás Belmonte y la actuación poco convincente de Williams Alarcón durante el encuentro de ida.
En principio, Milton Delgado y Santiago Ascacíbar aparecen como opciones firmes para integrar el mediocampo, mientras que Camilo Rey Domenech también figura entre las alternativas que maneja el entrenador.
Otra posibilidad es que Arruabarrena apueste por una formación más ofensiva, con apenas dos mediocampistas centrales, teniendo en cuenta la necesidad de revertir el resultado adverso.
Boca visitará a Vasco da Gama el martes 20 de octubre, desde las 21.30 (hora argentina), por el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026.
Después de perder por 1-0 en La Bombonera, el Xeneize necesitará ganar por dos o más goles de diferencia para avanzar directamente a la final. En caso de imponerse por un solo tanto, la clasificación se definirá mediante penales.
La posibilidad de recuperar a Leandro Paredes representa una ilusión para Boca en la previa de uno de los partidos más importantes de la temporada. Sin embargo, su presencia dependerá de la evolución de la lesión y de la evaluación médica, en una decisión que deberá equilibrar la necesidad deportiva con el riesgo de adelantar su regreso.