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Juicio por estafa inmobiliaria en General Güemes avanza en su octava jornada

En la octava jornada del juicio contra el abogado Martín Miguel Poma Ovejero, se analizaron acusaciones de estafa y falsificación de documentos relacionados con una operación inmobiliaria en General Güemes.

Hoy 01:26

Durante la octava jornada del juicio contra el abogado Martín Miguel Poma Ovejero, se continuó con el análisis de la tercera de las causas acumuladas en su contra, las cuales están vinculadas a una operación inmobiliaria en la localidad de General Güemes. Este juicio ha captado la atención pública debido a las serias acusaciones de estafa y falsificación de documentos privados en concurso ideal.

Según la acusación, Poma Ovejero habría estado involucrado en la venta de un terreno sin contar con la autorización del propietario. Se argumenta que el abogado habría recibido una suma de dinero por la operación y, posteriormente, incorporó una firma falsa en el boleto de compraventa, así como una certificación notarial de una escribana que había fallecido en 2010.

En el transcurso de la audiencia, el comprador del terreno fue el primer testigo en declarar. Relató que su interés en la operación surgió tras encontrar una publicación en Facebook. En una reunión en el loteo, se encontró con una mujer vinculada a la venta y con Poma Ovejero, quienes le mostraron el terreno y le informaron sobre el precio.

El comprador afirmó haber entregado $170.000 por el inmueble, junto con otros $17.000 en concepto de gastos administrativos. Además, mencionó que debía viajar a Salta Capital para firmar el boleto ante una escribana, pero recibió información de que el lugar había cambiado.

Al llegar al nuevo destino, se le indicó que el propietario estaba demorado. Debido a que debía regresar a General Güemes, terminó firmando una hoja en blanco, bajo la promesa de que recibiría la documentación completa más tarde. Días después, el boleto de compraventa llegó a su domicilio, y su hijo notó que la firma atribuida al propietario no coincidía con las firmas de operaciones anteriores.

El hijo del comprador también testificó, indicando que ya había adquirido dos terrenos del mismo loteo, por lo que estaba familiarizado con la firma del propietario. Tras consultar con el dueño, este le informó que la firma no era suya y que la mujer que participó en la operación ya no comercializaba terrenos en ese loteo. Posteriormente, el comprador intentó reclamar la devolución del dinero al abogado, pero la reunión acordada no se llevó a cabo.

Al finalizar los testimonios, el propio Poma Ovejero solicitó declarar y negó las acusaciones. Argumentó que la situación tenía origen en un conflicto societario, asegurando que su participación en la operación se limitó a su rol profesional como abogado.