Locales pérdida

El temporal arrasó con todo el vivero de Alcaparras Argentinas

Las imágenes son devastadoras, sin embargo, el emprendedor Pablo Rico no baja los brazos y resalta que "hay que ver qué se recupera y ponernos en marcha, son más de 30 familias que forman parte de esa comunidad y hay que seguir".

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27/11/2019 -

La tormenta del lunes fue corta, pero intensa. En sólo 20 minutos ocasionó graves daños en muchas partes de la provincia, como por ejemplo la zona rural del departamento Banda.

Entre las casas destrozadas se encuentra el vivero de Alcaparras Argentinas. Ubicado sobre Ruta 34 vieja, las fuertes ráfagas destruyeron el invernadero, laboratorio y todo a su paso.

Las imágenes son devastadoras. Pablo Rico habló con Noticiero 7 de la gran pérdida que la tormenta le dejó: “En otras tormentas es común que se vuelen los plásticos, pero esta vez se destrozaron todas las estructuras”, comenta el joven.

Sin dudas, una de las áreas destrozadas que más le preocupa es el laboratorio, que cuenta con importante tecnología traída de Europa, en la que se invirtió mucho dinero. “Tenemos que ver qué se puede rescatar de todo lo que quedó bajo las ramas de árboles caídos”.

Sin embargo, a pesar del dolor de haberlo perdido todo, Pablo es un emprendedor responsable y aún en esta dura situación, piensa en su equipo. “Son 30 familias las que forman parte de esta comunidad, y otras 40 vinculadas, así que tenemos que ponernos a trabajar, ver qué se puede rescatar y salir adelante, tenemos muchos compromisos que no se puedes dejar de lado”, finaliza esperanzado.

Sobre Alcaparras Argentinas

La cooperativa nació en los 90', de la mano del padre de Pablo y esas 32 familias que hoy continúan trabajando con ellos. Así, con el paso de los años, el lugar se convirtió en la cooperativa de alcaparras más grandes del mundo, exportando desde Santiago a distintos países del globo.

Con el tiempo la cooperativa se especializó en alcaparras y fue incorporando nuevas tecnologías y se enfocó en la biotecnología para reproducir plantas de alta calidad y sin enfermedades.

En el laboratorio que hoy está destruido se reproducían no sólo alcaparras sino también vides, nogales, berryes, y también una línea de flores ornamentales.

Hoy Pablo tiene la gran responsabilidad de sacar de entre las ramas y el barro la cooperativa que vio crecer. Será un camino largo, pero sin dudas podrá hacerlo.

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