El entrenador calificó como una “piña” y un “mazazo impensado” el 4 a 1.
Marcelo Gallardo eligió un mensaje corto y directo tras la dura derrota de River por 4-1 ante Tigre. Su conferencia duró apenas siete minutos, con cinco preguntas aceptadas, y giró alrededor de una idea central: el golpe fue inesperado, pero no debe marcar el rumbo del equipo. El entrenador calificó la caída como una “piña” y un “mazazo impensado”, aunque remarcó que el plantel tendrá que levantarse rápido para evitar que el recuerdo del mal 2025 vuelva a pesar.
“Fue impensado. Nos salió todo mal. Cometimos muchos errores y Tigre los aprovechó muy bien. Ellos fueron muy buenos y nosotros no tuvimos la continuidad en la mejora que veníamos mostrando”, explicó. Gallardo reconoció que la derrota no fue sólo por el resultado sino por la forma, y la definió como una noche muy mala que rompió la línea de crecimiento que el equipo insinuaba en las primeras fechas.
A pesar de la bronca del público y del golpe anímico, el DT intentó sostener una mirada hacia adelante. “Tengo las expectativas renovadas. No me voy a quedar con esto ni con lo pasado. Me voy a agarrar de lo bueno que veníamos haciendo y voy a analizar lo malo para que no se repita”, insistió. El técnico dejó claro que no quiere que el equipo se retraiga por la derrota ni que el calendario vuelva a teñirse con fantasmas recientes.
Gallardo fue autocrítico, pero también buscó proteger al grupo. Admitió que están “frustrados” y con bronca, aunque pidió redoblar el trabajo. “Cuando las cosas no salen tenés que trabajar el doble. El fútbol tiene revancha”, cerró. Un análisis breve, cargado de palabras como “errores”, “equipo” e “impensado”, que reflejó el impacto de una goleada que sacudió al Monumental y puso a prueba la fortaleza emocional del plantel.