El equipo del Cholo igualó 3 a 3 por los 16avos de final de la UEFA Champions League.
La visita de Atlético de Madrid a Club Brujas fue un resumen perfecto de su temporada: intensidad, ráfagas de buen fútbol y desconexiones que cuestan carísimo. El equipo de Diego Simeone ganaba un partido que parecía liquidado, pero terminó empatando 3-3 en Bélgica y dejó la serie completamente abierta de cara a la revancha.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El encuentro se abrió con un penal convertido por Julián Álvarez, siempre decisivo en las noches importantes. El Aleti dominó el primer tiempo y amplió la ventaja tras un centro del propio delantero argentino que terminó en gol en contra de Ademola Lookman. Con Giuliano Simeone y Nahuel Molina desde el arranque, el conjunto madrileño manejaba el ritmo y parecía tener todo bajo control.
Pero el complemento arrancó con una siesta fatal. En apenas diez minutos, el Brujas encontró el empate con goles de Onyedika y Tresoldi, aprovechando desajustes defensivos que expusieron la fragilidad del visitante. El golpe fue duro, aunque el Atlético reaccionó y volvió a ponerse arriba tras una jugada colectiva que terminó en otro tanto en contra, esta vez de Joel Ordóñez, cuando intentaba frenar a Alexander Sorloth.
Cuando el partido parecía cerrado, llegó otro error imperdonable. A un minuto del final, el equipo español quedó mal parado y Tzolis estampó el 3-3 definitivo ante una defensa abierta. El empate dejó un sabor amargo para el Atlético, que deberá ganar en casa si quiere avanzar. Otra noche de emociones extremas para un equipo que vive al límite y que sigue sin encontrar estabilidad.