El equipo alternativo que dispuso Coudet no respondió y el 0-0 en el Monumental generó la desaprobación de los hinchas.
El River Plate se retiró al vestuario en medio de silbidos tras un apático primer tiempo ante Carabobo, por la segunda fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana 2026. El 0-0 en el Monumental reflejó un rendimiento muy por debajo de lo esperado y encendió el malestar en las tribunas.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet prácticamente no generó situaciones de peligro y nunca logró incomodar al arquero argentino Lucas Bruera. La falta de profundidad y de ideas fue evidente, en un contexto donde el rival se mostró ordenado y aprovechó las dudas del local.
Pensando en el Superclásico del próximo domingo ante Boca, el DT optó por una formación mayormente alternativa. Solo algunos nombres habituales como Santiago Beltrán, Fausto Vera -quien debió salir lesionado- e Ian Subiabre formaron parte del once inicial. La rotación se sintió en el funcionamiento colectivo, que careció de ritmo y precisión.
Otro factor que influyó fue el estado del campo de juego, que todavía no luce en óptimas condiciones tras los recitales recientes. Esa combinación de imprecisiones, falta de juego y un contexto incómodo derivó en la reacción del público, que expresó su descontento pese al invicto que arrastra el equipo desde la llegada del Chacho.
De esta manera, River vivió sus primeros silbidos en la era Coudet, en una noche donde el rendimiento no estuvo a la altura y obliga a una reacción en el complemento.