El acto se realizará este miércoles en una planta farmacéutica del partido bonaerense de Malvinas Argentinas, en medio de la caída de la actividad, la pérdida de empleo y las preocupaciones por la apertura importadora.
La Unión Industrial Argentina (UIA) celebrará este miércoles el Día de la Industria en un escenario marcado por la caída de la actividad manufacturera, la pérdida de puestos de trabajo y una relación todavía tensa con el Gobierno nacional.
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El acto central se desarrollará desde las 10.30 en la planta del laboratorio Elea, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, y reunirá a unos 200 empresarios. Allí, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, expondrá el diagnóstico del sector y planteará los principales reclamos de cara a los próximos meses.
La jornada tendrá una presencia oficial acotada. Javier Milei no participará del encuentro, mientras que tampoco estará el ministro de Economía, Luis Caputo. Entre los funcionarios confirmados aparecen el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne, y el ministro de Salud, Mario Lugones.
El contexto económico preocupa a los industriales. Según datos del Centro de Estudios de la UIA, la producción manufacturera acumuló una caída del 2,2% durante el primer semestre frente al mismo período de 2025 y todavía se mantiene alrededor de un 11% por debajo de los niveles de 2022.
A esto se suma la pérdida de empleo. De acuerdo con los informes difundidos por la entidad, la industria perdió unos 52.000 puestos de trabajo directos en el último año, en un escenario donde numerosos sectores operan con parte importante de su capacidad instalada sin utilizar.
Entre las principales preocupaciones también aparecen la caída del consumo interno, la menor demanda y la mayor competencia de productos importados. Sectores como siderurgia, textiles, neumáticos y metalurgia figuran entre los más afectados.
Durante su discurso, Rappallini pondrá el foco en la necesidad de mejorar las condiciones para que las empresas puedan competir, con especial atención sobre la carga impositiva, los costos estructurales y la necesidad de recuperar inversión y producción.
La relación entre la UIA y la Casa Rosada atraviesa además un vínculo complejo desde el inicio de la gestión libertaria. Si bien parte del empresariado valora la baja de la inflación y el orden fiscal, dentro del sector persisten los reclamos por medidas que permitan reactivar la actividad y fortalecer la competitividad de la industria nacional.