El presidente de Boca se refirió al pedido del Fortín para impugnar el encuentro de Copa Argentina por la inclusión de seis futbolistas extranjeros en la planilla. El Xeneize sostiene que la infracción no debería poner en riesgo su clasificación.
En la previa del encuentro ante Gimnasia de Mendoza por el Torneo Clausura, Juan Román Riquelme se refirió al reclamo presentado por Vélez tras el partido de octavos de final de la Copa Argentina, en el que Boca incluyó a seis jugadores extranjeros en la planilla. El presidente del Xeneize le restó dramatismo a la situación y dejó una frase contundente: “Los partidos se ganan en la cancha”.
“No vi el comunicado, sé que algo pusieron. Boca el miércoles ganó merecidamente, fue superior a su rival. Creo que estamos viviendo un momento de mucho nervio”, expresó Riquelme. Además, cuestionó el clima que rodea al fútbol argentino y consideró que árbitros y VAR reciben críticas permanentes.
Luego, el mandatario xeneize fue directo al hablar sobre el reclamo del Fortín. “Los partidos se ganan dentro de la cancha, es así. Es deporte, se gana jugando a la pelota”, sostuvo. Sobre los pasos que seguirá Boca ante la presentación de Vélez, explicó: “Nosotros hacemos lo normal. Seguramente los abogados mirarán eso”.
Riquelme también hizo referencia a los integrantes del cuerpo técnico de Vélez, encabezado por Guillermo Barros Schelotto, y aseguró que mantiene una buena relación con ellos. “A Guillermo, Gustavo y Federico les tengo mucho cariño. A todos nos gustaba ganar los partidos jugando a la pelota”, señaló.
Vélez realizó una presentación formal ante el Tribunal de Disciplina de AFA para solicitar la impugnación del partido y quedarse con la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina. El reclamo se originó porque Boca incluyó a seis futbolistas extranjeros en la planilla, cuando la reglamentación establece que solo cinco pueden figurar en cada encuentro.
En el estadio Mario Alberto Kempes, Boca tuvo disponibles a Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa, Enner Valencia, Carlos Palacios y Ángel Romero. Si bien Romero permaneció en el banco de suplentes y no ingresó al partido, desde Vélez entienden que la sola inclusión de los seis jugadores en la planilla representa una alineación indebida.
La postura de Boca, en cambio, apunta a diferenciar el error administrativo de lo ocurrido dentro del campo de juego. En el Xeneize consideran que, al no haber utilizado a los seis extranjeros durante el partido, no existió una ventaja deportiva, por lo que entienden que una eventual sanción debería limitarse a una multa económica y no afectar la clasificación.
Mientras el caso quedó en manos de los organismos correspondientes, Vélez espera que su reclamo prospere para avanzar a los cuartos de final y enfrentar a Racing, mientras que en Boca confían en que la victoria conseguida en la cancha y el pase a la próxima instancia no corran riesgos.