Se trata de un magnate australiano que tiende a humillar a las chicas que lo acompañan.
Si el fallecido Ricardo Fort les parecía un millonario excéntrico, lo de Travers Beynon los dejará sin palabras. Se trata de un magnate australiano que pasea a sus chicas como si fueran perros; mientras que a otras las hace posar como muñecas, las llena de espuma o las usa tabla para apoyar sushi.
"Candyman", como se lo conoce, reconoció que su anhelo es competir con Hugh Hefner, el fundador de Playboy. Al igual que su referente, usa su mansión como una especie de prostíbulo, que lo tiene como único cliente.
Lo curioso del caso es que Beynon es un hombre casado. Taesha Appleby, la esposa, no sólo acepta su comportamiento, sino que participa con entusiasmo de sus actividades. El caso más extremo fue una foto en la que "Candyman" la lleva a ella y a una modelo con una correa, mientras ellas gatean como si fueran perras.
El empresario comparte a través de su cuenta de Instagram las fotos en la que se lo puede ver "disfrutando a lo grande" de su incalculable fortuna:
Una foto publicada por Travers Beynon (@candyshopmansion) el
Payback! #canihavecremewiththat #showertime #candyman #candyshopmansion
Una foto publicada por Travers Beynon (@candyshopmansion) el
Una foto publicada por Travers Beynon (@candyshopmansion) el
Una foto publicada por Travers Beynon (@candyshopmansion) el